Lo dijo Mauro Schechtel, el joven de 27 años acusado de pisar con su auto, abusar sexualmente e intentar incinerar a una menor de 11 años. Los detalles brindados por la niña fueron vitales para la detención
Marcelo Giussia, capitán de la comisaría de la localidad de Coronel Dorrego, declaró que pudo hablar con el imputado de este aberrante hecho.
Según lo publicado por el diario Hoy de La Plata en su edición digital, Mauro Schechtel, de 27 años, intentó quemar viva a la niña por que se "asustó", y fue él mismo quien llamó a la Policía para denunciar el hecho.
"Confesó ante nosotros y eso tiene valor legal porque se compara luego con el resto de los elementos probatorios", señaló Giussia.
Por otra parte, el efectivo rescató la lucidez que tuvo Rocío, la menor involucrada, para dar detalles de su agresor mientras era trasladada al nosocomio local con el 60% de su cuerpo quemado. "Fue vital la importancia de los primeros datos aportados por la víctima", aseguró.
Gracias a esta información, se pudo dar con Schechtel, un joven de 27 años con antecedentes penales. Fue apresado en una vivienda del barrio El Perdido, de Coronel Dorrego, mientras visitaba a unos familiares.
En el lugar también se encontró un Renault 12 de color rojo, que presuntamente fue el que atropelló a Rocío.
De acuerdo con la investigación, el caso se inició cuando Schechtel, de ocupación plomero y de 27 años, atropelló con su auto a la niña e inmediatamente ofreció trasladarla a un hospital.
No obstante, el imputado terminó llevando a la menor a un descampado, donde abusó sexualmente de ella. Luego, la roció con querosene que tenía en un bidón en su auto y la prendió fuego.
El delincuente la creyó muerta y escapó. Minutos después, la nena se arrastró por kilómetros, hasta que pudo pedir ayuda. Un camionero la llevó al hospital de Coronel Dorrego.
Por la gravedad del caso, la menor fue trasladada desde dicho centro asistencial en avión sanitario hasta el Hospital Garraham, de la Capital Federal.