Las víctimas regresaban en auto de sus vacaciones y se las llevaron por delante a la altura de Zárate. Pararon porque pensaban que era un accidente pero fueron sorprendidos por delincuentes encapuchados que los desvalijaron

La modalidad delictiva comenzó a hacerse frecuente en el receso de verano en una zona de la Ruta 9, cerca de la localidad bonaerense de Zárate, pero alcanzó su pico el miércoles pasado cuando tres familias fueron atacadas por delincuentes.
Las víctimas volvían a Capital Federal en sus vehículos cuando, entre el kilómetro 84 y el peaje de Zárate, se llevaron por delante unas piedras en medio del camino. Como se les averió el vehículo y pensando que se trataba de un accidente menor decidieron parar pero eran esperados por delincuentes armados.
La zona donde se produjeron los delitos es un tramo de la Ruta 9 que está en reparaciones. "Sentimos un ruido fuerte. Mi esposo paró para ver de qué se trataba porque la camioneta estaba perdiendo aceite. Una vez que frenamos aparecieron dos hombres armados y no nos dieron tiempo a ninguna reacción", contó una de las víctimas a Clarín.
En todos los casos, los malvivientes exigieron dinero, pero como se trataba del regreso de vacaciones se inclinaron por joyas, celulares, cámaras digitales, ropa y hasta alfajores.
Los ataques del miércoles se produjeron con media hora de diferencia y en algunos casos llegaron a un extremo de violencia cuando le apuntaron a una niña de siete años para que sus padres entreguen sus pertenencias. Desde la comisaría de la zona admitieron los hechos y dijeron que están patrullando la zona para acabar con esa insólita modalidad delictiva.