El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, informó en Radio 10 que se había pedido una tregua de diez días a los ex delegados de izquierda que realizaron un paro salvaje, y pese a ello dejaron sin servicio a un millón de personas
"Nosotros nos hemos reunido con la UTA, Metrovías y los trabajadores que hoy(por ayer) protestan. En esas reuniones expresaron sus preocupaciones y les pedimos que esperaran diez días para que podamos resolver la situación. No aceptaron la posibilidad de discutir. Esto es casi una extorsión", dijo el ministro en diálogo con Radio 10 al ser consultado sobre la posición del Gobierno frente al boicot que deja sin subtes a un millón de usuarios.
De este modo se refirió a los encuentros que mantuvo en la cartera laboral a principios de semana para destrabar la situación y evitar el paro que realizan hoy los delegados rebeldes de las seis líneas de subtes y el premetro.
Consultado sobre si cree que hay una "mano negra", dijo que no suele sembrar "teorías conspirativas", pero que en esta oportunidad es muy llamativo cómo reaccionaron los gremialistas.
"Si quieren parar, que paren. Pero no extorsionen al resto de los trabajadores y al resto de la ciudadanía", enfatizó el titular de la cartera laboral.
Minutos antes, en una conferencia de prensa en donde se anunció un decreto que firmó la Presidente para el reconocimiento de los canillitas, el funcionario había aclarado que el Ministerio no tiene la posibilidad de dictar una conciliación obligatoria ya que no es la UTA, el gremio que posee reconocimiento sindical, el que lleva adelante las medidas de fuerza.
"No podemos dictar una conciliación obligatoria, pero estamos buscando otras formas de resolver las cosas. Intentamos, por otros medios, que retornen a la mesa de negociación", completó Tomada.