Lamento de San Lorenzo tras perder la Final ante Lanús (Fotobaires)
Lamento de San Lorenzo tras perder la Final ante Lanús (Fotobaires)

Las finales son así. Las gana el equipo que mejor hace las cosas y las pierde quien obtiene el derecho de animar esta clase de contiendas. Lanús fue el líder de la Zona 2 de punta a punta, cosechó más unidades que cualquiera de los otros 29 participantes de la Primera División y se adueñó merecidamente del título en juego en elMonumental. Son apropiadas las felicitaciones para el conjunto de Almirón.

Es una lástima que San Lorenzo no haya podido redondear el semestre de la forma que esperábamos, después de una remontada espectacular en el sprint final y del sufrimiento de la semana pasada para clasificar a esta definición. Pero poco podemos recriminarle a este plantel, que nos acostumbró a los duelos significativos (fue el octavo de estas características de octubre de 2013 a la fecha) y reservó un espacio valioso en los libros de historia del club.

Seguramente, este desenlace doloroso pudo haber comenzado con la lesión de Ortigoza. Cuando el MVP azulgrana quedó estático en el partido ante Banfield, pidió el cambio y ni siquiera pisó con normalidad para festejar con sus compañeros, entendimos que lo perdíamos para un partido hecho a su medida. Los esfuerzos para olvidar su ausencia fueron insuficientes, una situación entendible. El Ciclón debió afrontar una definición sin su guía futbolístico y espiritual. Un fenómeno claramente predecible en la previa.

Otro indicio de la tarde tormentosa de Núñez fue la desorganización de la venta de entradas, tal vez la materia pendiente de esta dirigencia, que indudablemente tiene bien ganado el reconocimiento y el prestigio por los éxitos de la gestión. Ojalá nunca más se repita un episodio así, que maltrató a socios de todas las edades, boleteros y personal de seguridad.

Ahora es tiempo de mirar hacia adelante, y que la bronca se canalice en autocrítica para seguir mejorando y mantener el lugar de privilegio en el ámbito doméstico. Los futbolistas iniciarán sus vacaciones, cediendo elprotagonismo a los miembros de la Comisión Directiva. Se hicieron más cosas buenas que malas, incluso en este año, pero se imponen las decisiones fuertes y delicadas para no vivir del pasado. Esto ya lo había advertido el Patón Bauza.

Sin ánimo de lastimar a nadie, menos a los grandes ídolos que nos condujeron a la gloria continental hace dos temporadas, debemos ser conscientes de que más de la mitad de los habituales titulares superaron la barrera de los 30 años. También otros que generalmente figuran entre los suplentes, además de reducir considerablemente su índice de productividad. Y encima prescindimos por completo de los jóvenes, que serán los arquitectos del futuro.

Habrá que afinar el lápiz, achicar el plantel y pensar en el bienestar de San Lorenzo, ya sea en el aspecto económico como en el plano deportivo. Algunas determinaciones pueden ser tristes, pero a la vez necesarias. Para renovar el hambre de un club familiarizado con las grandes citas y volver a gritar campeón en el corto plazo. Contamos con un Presidente capacitado y de mucha espalda. Por acá acompañaremos, incondicionales como siempre.