Verónica Pucheta hizo los deberes, demostrando que, además de entusiasta, es muy aplicada cuando se trata de trabajar. A sabiendas de que se le pedirían consejos para compartir con otros emprendedores, ella pensó y anotó todo con prolijidad. Aquí están:

-Confianza. "Creer en uno mismo, eso es lo primero y primordial", asegura Verónica.

-No escuchar el canto de sirenas, que son todas esas "vocecitas de miedo, de culpa y de rechazo que vienen a implantarnos dudas". Y es uno mismo el que tiene que silenciar esas malas ondas internas y externas.

-Visión clara. Para saber qué se busca, cuál es el verdadero objetivo que se persigue y no correrse ni abandonar el sueño inicial.

-Tener un plan de acción. Es decir, contar con un esquema de actividades y tiempos sobre cómo organizar el modo en que se avanza.

-Tomar acción. Soñar y desear es el primer paso, pero no alcanza sólo con eso. Para que las cosas sucedan hay que trabajar, moverse, hablar, ir, probar.. !Actuar!

-Objetivos y metas claras, con precisión de tiempo. "A estos esquemas hay que ponerles un plazo de cumplimiento de los distintos objetivos que se persiguen".

-Ser flexible con uno mismo. "La flexibilidad nos va a dar la salud, la satisfacción y la alegría de llevar adelante algo que nos hayamos propuesto. Pero si por motivos externos a nosotros, las cosas no se dan el tiempo que teníamos estimados, hay que ser flexibles y pensar otro método de acción", sugiere Verónica, basada en su larga experiencia emprendedora que cumple ya 15 años de vida y crecimiento.
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