El evento se llama "cyberthlon" o "cybathlon" y se vale de las nuevas tecnologías -muchas de ellas en fase de experimentación- que reemplazan las funciones físicas perdidas.

Máquinas, científicos, diseñadores, ingenieros, médicos, kinesiólogos y deportistas ya se están preparando para la próxima cita que será en mayo de 2020 en la ciudad de Zurich.

Además del show, la diversión y la adrenalina de la competencia, el "Cybathlon" es una excelente instancia para el unir esfuerzo de la industria y de equipos interdisciplinarios de profesionales de la salud y de la tecnología para pensar soluciones que mejoren el desafío que significa, para una persona discapacitada, desarrollar las actividades de la vida cotidiana. Infobae entrevistó al doctor Robert Riener, profesor del Departamento de Ciencias de la Salud y Tecnología de la Universidad ETH de Zurich y quién es parte de la organización de este particular evento que se realizará cada cuatro años y que tuvo su primera edición de en octubre.

-¿Qué significa cyberthlon?

Cyberthlon o Cybathlon es una competencia para personas con algún tipo de discapacidad, en la que se les permite utilizar cualquier tipo de desarrollo tecnológico en su cuerpo. El término está compuesto por la palabra griega "athlon" que significa atleta y "cyber", cibernético.

-¿Qué tipo de profesionales trabajan detrás esta competencia?

Cybathlon fue organizada por personas de mi laboratorio y de nuestra universidad ETH en Zúrich. Allí trabajamos más que nada con ingenieros, científicos especializados en movimiento, médicos y kinesiólogos. Todos juntos diseñamos y organizamos el evento. Pero también están los pilotos que cuentan con un equipo detrás de ellos, que desarrolla dispositivos novedosos que luego son utilizados en la competencia. Estos equipos están compuestos por ingenieros, técnicos, pero también por médicos y terapistas.

-¿Cómo ayuda la tecnología a los atletas en este tipo de competiciones?

En la nuestra, la tecnología ayuda a los participantes a lograr una performance mejor. Diseñamos la competencia pensando en los desafíos de las actividades de la vida cotidiana. Así, tenemos algunos desafíos de carreras donde los pilotos, juntos con la tecnología, realizan actividades cómo abrir una puerta y pasar al otro lado, subir una escalera, usar el brazo para abrir una lata, cortar una rodaja de pan o prepararse el desayuno.

"La tecnología no puede controlar al piloto, por el contrario, debe ser él quien domine a los dispositivos"

Es muy importante que haya un equilibrio entre la tecnología y los pilotos. Cuando la personas es muy débil como para caminar o carece de sus brazos, por ejemplo, necesita de la tecnología. Pero lo importante aquí es que la tecnología no controle al piloto, sino que, por el contrario, debe ser él quien domine a los dispositivos tecnológicos.

-¿Existen ciertas reglas o cualquiera puede usar cualquier tecnología?

Hicimos que las reglas sean muy liberales. Nosotros definimos los criterios de selección de los pilotos. Por ejemplo, en la carrera de bicicleta tiene que ser un paciente que esté completamente paralizado, lo mismo con la carrera de sillas.
Las personas puedes traer cualquier tipo de tecnología, como la que se utiliza en el cuerpo para poder caminar. Pero no deben detallar cuántos controladores (drives) o de sensores usan, así que la elección de la tecnología es muy liberal. Sólo se chequea que la tecnología sea segura y que haga sentido.

“Lo importante es que lo disfrutan, se divierten, sonríen y al mismo tiempo les sirve a los científicos para testear los dispositivos y producir mejores productos”

-¿Cómo se sienten los atletas cuando participan de estas competencias?

Antes que nada, lo importante es que lo disfrutan, se divierten, sonríen. ¡Se peleaban porque querían ganar!. Es muy lindo y fue bueno para nosotros ver que había tanta emoción. En segundo lugar, a ellos les gusta apoyar a los desarrollos en innovación. Y, de esta manera, ellos sirven a los científicos para testear los dispositivos y producir mejores productos.

-¿Qué tienen pensando para el futuro?

Gracias al éxito que tuvo en octubre Cybathlon, ahora planeamos más eventos. Habrá otro grande en 2020, es decir, uno cada cuatro años. Pero además habrá pequeños eventos, muestras, hasta llegar al gran evento. Por ejemplo, una carrera clasificatoria de exoesqueletos o carreras demostrativas con sillas de ruedas novedosas, exhibiciones, ferias en las escuelas, conferencias. Todas acciones que nos permitan ir promocionando y dando a conocer el gran evento que se realizará en 2020 y también para reclutar pilotos y equipos.

“Hay una connotación negativa en el palabra ‘cyborg’. En Hollywood, es el malo de la película”

-¿Cómo se le ocurrió la idea de organizar Cybathlon?

Hace cuatro años, leí un artículo periodístico sobre una persona que subió a la Torre Willis en Chicago, de 103 pisos, utilizando una pierna biónica controlada por la mente. El hecho generó mucho interés en la prensa. Entonces pensé: por qué no organizamos algo así en Suiza donde tenemos tan buena tecnología y robótica como en los EE UU, aunque somos peores vendedores. Esa fue la idea básica, luego consulté con mis colegas alrededor del mundo y se nos ocurrió este evento, más cómo una competencia, con muchos participantes, pilotos, todo juntos y así terminamos en todos

-¿No estamos todos convirtiéndonos de a poco en cyborgs, con todas las extensiones tecnológicas que hemos ido incorporando a nuestra vida y a nuestro cuerpo?

Sí y no. Es cierto que todos estamos incorporando cada vez más la tecnología a nuestro cuerpo, incluso al interior del mismo. Eso es un proceso muy natural que, mientras no nos dañe, es algo positivo. Siempre que podemos elegirlo y decidir por nosotros mismos, está bien. Pero hay una connotación negativa en el palabra cyborg. En Hollywood, el cyborg es el malo de la película, el que hace daño. Por eso a muchas personas no les gusta convertirse en Cyborg.