Los tiempos apremian. Las generaciones avanzan en habilidades. Las organizaciones intentan calibrar sus cambios. Y todos queremos estar instalados, tal vez en tiempo récord, del otro lado de la curva del cambio. La pregunta es si el destino final que está detrás de la curva del cambio es lo que nos aportará el aprendizaje del caso o bien lo será el camino hasta llegar ahí.

En este contexto, las herramientas que aporta el coaching ejecutivo resultan altamente atractivas para quienes deciden invertir tiempo y energía en su liberación de potencial, creando así un contexto de crecimiento exponencial en el desarrollo de habilidades blandas como la resolución de conflictos, la empatía, la comunicación, el liderazgo, entre otras.

Generando una relación de absoluta confianza entre coach y coachee, se va diseñando un plan de acción individual o en equipo basado en los objetivos manifiestos, y por qué no, también, en los ocultos que traen los coachees. Será el coach quien acompañará el proceso de discernimiento.

Avanzan las sesiones y el aprendizaje se hace presente. La ampliación de conciencia del coachee va generando nuevos interrogantes sobre su toma de decisiones, y de modo proporcional, en la construcción de su propia vida. Tomamos la palabra coachee haciendo referencia no sólo a una persona sino también a cualquier organización. Porque como personas jurídicas que son, tienen un desenvolvimiento propio, distinto al de la singularidad de cada uno de sus miembros.

Los incesantes desafíos que presentan la globalización y la profesionalización de toda actividad van proponiendo nuevos escenarios. Y es en esos escenarios donde los protagonistas que quieran jugar el juego buscarán la mejor versión de los coachees, promoviendo la liberación de mejor y mayor potencial, ajustado a cada circunstancia planteada.

Y sí. Es un arte. El arte de leer más allá de las palabras. El arte de leer personas y organizaciones en búsqueda de una generación de valor constante, en lo inmediato, y de la construcción de agentes de cambio en el futuro mediato. Y sin dudas es el camino el retorno de la inversión.

La autora es CEO fundador de la Consultora GOING Coaching&Desarrollo.