La desaparición de Santiago Maldonado ha demostrado nueva y lamentablemente que no estábamos equivocados cuando presentamos nuestro proyecto de creación de una Agencia Federal de Búsqueda de Personas junto a la familia de María Cash, desaparecida ya hace más de seis años.

Una persona corre con una suerte muy dispar si desaparece, o es secuestrada, en Buenos Aires, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o en el interior. La pobre actuación altamente burocratizada de los juzgados provinciales y federales, especialmente los asentados en las provincias, va en contra de una ágil investigación en estos casos. Se carece de protocolos de búsqueda, de un sistema centralizado de registro de estos casos, de comunicación inter órganos gubernamentales, de comunicación institucional con la prensa y de unidades de búsqueda especializadas y tecnológicamente equipadas.

Esto en el mejor de los casos; en el peor, por ejemplo en el lucrativo y deleznable delito de la trata de personas, esta ineptitud se transforma a veces en connivencia delictual entre los criminales organizados y el sistema policial-judicial del lugar del hecho.

Por ello hace años que requerimos a las autoridades la creación de una Agencia Nacional de Búsqueda de Personas, independiente de toda fuerza de prevención y de alcance nacional. Nuestro proyecto fue presentado al Parlamento por la entonces diputada Patricia Bullrich, y no tuvo tratamiento.

En el caso Maldonado, una entidad como la planteada seguramente hubiera hecho la diferencia, pero también en los cerca de seis mil casos más que registra la Fiscalía especializada Protex.

Los casos de desapariciones en democracia aumentan y la investigación de los hechos realizada por las mismas fuerzas que formaron parte del problema por omisión o connivencia hará que estas se diluyan en el tiempo sin soluciones eficaces.

Nuestro proyecto y asesoramiento ha llegado a la ministra Patricia Bullrich y al ministro Germán Garavano, habiendo adaptado el proyecto primigenio y para una rápida concreción, a una estructura de secretaría o subsecretaría ministerial.

Esperemos una pronta implementación.