El PRO de Mauricio Macri ha definido la estética de la oposición: Cristina Fernández de Kirchner y Roberto Baradel son los elegidos. La estética de ambos, además de los posicionamientos políticos, así lo define. Equivocados o no, octubre lo dirá, este es el camino a transitar, el de los extremos. Hasta aquí, certezas; de ahora en más, interrogantes.

¿La no resolución del extenso conflicto docente bonaerense que anestesia paritarias de gran parte de las provincias argentinas puede dejar rédito para alguien? La sociedad parece en esta oportunidad la encargada de hacer la síntesis. Los padres creen justo el reclamo docente pero quieren a sus hijos en las aulas. ¿Por qué esta vez, como ya lo hizo en otras oportunidades, el Gobierno no admite como error el no llamado a paritaria nacional y la convoca? ¿La obstinación manifiesta será porque en este caso se trata de sectores asalariados? ¿Será cierto que el Gobierno de Cambiemos se endurece con los más débiles y es más flexible con los poderosos?

El presupuesto anual de la provincia de Buenos Aires este año es aproximadamente de 550 mil millones de pesos y con ayudas especiales del gobierno central podría llegar a 650 mil millones de pesos. Cada punto de aumento a los docentes por año genera un gasto de mil millones de pesos. Llevar el ofrecimiento de un 18% al 23% implica un aumento del gasto que no llega al 1% de presupuesto actual. ¿Será cierto que el presidente Mauricio Macri le dijo a su gobernadora que se mantenga inflexible? Cierto es y así lo muestran las encuestas a las cuales el Gobierno es tan afecto, que el desgaste acusa recibo y las ponderaciones positivas retroceden. ¿No existirá, además, en algún punto una necesidad tan humana como inconfesable del Presidente de que María Eugenia Vidal "paladee" un poco el sabor agrio de la tierra política que él ya ha probado? Lo cierto es que esta larga cadena de errores desemboca en un camino de desgaste colectivo que hasta ahora sólo le tocó al Presidente.

El Gobierno nacional está empecinado en denostar al prudente y ensalzar al desaforado, ergo Cristina Fernández de Kirchner. Claro que en este caso ensalzar es sinónimo de engordar a un rival. Horacio Rodríguez Larreta, temeroso de que el acuerdo de gobernabilidad que mantiene María Eugenia Vidal con el Frente Renovador se lesione, se reunió con Sergio Massa. Los buenos oficios del jefe porteño no tuvieron el eco buscado. Massa le habría dicho: "Con vos y María Eugenia, todo bien, pero que tu jefe se olvide de mí". A propósito de Massa, junto a Margarita Stolbizer integrarán la fórmula a senadores que se presentará para dar batalla en la indómita Buenos Aires.

La CGT se encamina hacia el primer paro general en el Gobierno del presidente Macri. El triunvirato cegetista, con el sabor amargo del epílogo de la movilización del 7 de marzo, espera que el próximo 6 de abril se exprese la contundencia. Juan Carlos Schmid, a la hora de definir los motivos que llevaron a tomar esta determinación, argumenta el desacuerdo con la política económica y la baja sostenida del consumo. Reflexiona: "Los números no siempre reflejan lo que sucede en las familias cuando falta el pan. La finalidad del paro es que el Gobierno se dé cuenta de que tiene un diagnóstico con el cual no coincidimos".

El presidente Macri pareciese no estar muy convencido de que un mayor consumo se traduzca en mayor cantidad de votos.

Lo que sí queda claro es que estamos atravesando días en los cuales Argentina parece un país con una cuasi anarquía institucional. Los tres poderes funcionan y eso es la base de toda democracia. El tema a analizar es cómo funcionan. El Congreso, hasta ahora, es el ámbito en donde el diálogo aparece por convicción o por necesidad. Argentina está atravesada por el grito. Es imposible escuchar. El fogoneo de los extremos impide la reflexión, el diálogo, la corrección, la enmienda y el acuerdo. Con un agregado: ningún sector representa mayoritariamente a nadie. La Argentina de las paralelas pide una intersección.