Los datos del mes de junio muestran una economía que no cambia su tendencia o que por lo menos se estabiliza con una inflación superior al 45 por ciento. Un dato de ella es la utilización de la inflación núcleo para mostrar una desaceleración del nivel general de precios. Pero dicha medición comenzó a entrar en contradicción, como lo muestra el informe del Invecq: "No sólo los datos de inflación esperada, sino también los de inflación actual muestran cierta estabilización de la variación mensual de precios, en torno a valores aún altos. La inflación núcleo de la Ciudad de Buenos Aires muestra también este comportamiento: fue de 3,3% en mayo y de 3,6% en junio. La cifra núcleo del Indec también: 2,7% y 3%, en respectivos meses". Como puede apreciarse, la desaceleración comienza a complicarse, teniendo en cuenta que en este tipo de medición "considerar 'transitorias' las alzas en las tarifas, combustibles o alimentos tiene implícita una teoría de la inflación".

Aún existe una volatilidad en el nivel de precio producto del aumento de las tarifas (agua, electricidad y gas). Todavía está pendiente la resolución del tema del gas. Sin embargo, el Banco Central (BCRA) presentó el reordenamiento de expectativas de mercado (REM) para proyectar las variaciones mensuales hasta diciembre de 2016. El BCRA estima una desaceleración mensual de 2,3% (julio), 2,0% (agosto), 1,8% (septiembre), 1,7% (octubre), 1,6% (noviembre) y 1,6% (diciembre). El objetivo de la autoridad monetaria es terminar con una inflación interanual del 33,4 por ciento. Pero si uno toma los datos proyectados y sacamos los valores interanuales, el promedio, utilizando el Índice de Precios al Consumidor de Buenos Aires (Ipcba), del semestre que resta en el 2016, la inflación estará mínimamente en el 45%, lejos del 33% propuesto por la entidad financiera. ¿Cómo harán para achicar la brecha entre ambos datos? ¿Se mantendrán las tasas altas? ¿Llegarán las inversiones durante el segundo semestre que permitan una reactivación de la economía? ¿El arribo de inversiones hará descender los niveles de inflación en solamente seis meses?

Si bien los datos del Banco Central estarán sujetos a la evolución de la economía, el Ministerio de Economía conducido por Alfonso Prat-Gay anunció inversiones del sector privado por 29.372 millones de dólares, donde el 40% proviene de Estados Unidos, Canadá y España. Si lo sumamos a las inversiones del sector privado argentino, que participa con un 28% del total, se alcanza que cuatro países concentrarán el 68% de las inversiones. Esto hace pensar que este semestre tendremos que observar fuertes inversiones en el mercado interno. ¿Será así? ¿Cómo se puede invertir si el mercado interno no muestra signos de recuperación, con tasas de interés altas y energía cara? Las inversiones provenientes de otras regiones pueden pedir préstamos, ya que las tasas en los países centrales son negativas o nulas.

Otro aspecto de las inversiones —anunciadas— del sector privado en la Argentina es el destino geográfico. Según el mencionado ministerio, los 14.433 millones de dólares (49,14%) "incluyen a varias provincias o bien el anuncio de inversiones es de alcance nacional". La falta de detalle complica un poco el análisis, pero un 43,62% —unas siete provincias— recibirán unos 12.811 millones de dólares. Las siete provincias son: Salta, Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Neuquén, Santa Fe y Chubut. Las cuatro primeras provincias representan el 31% de las inversiones.

El 5,5% de las inversiones restantes se distribuirá entre once provincias (Jujuy, Río Negro, Santa Cruz, CABA, San Luis, San Juan, La Pampa, Chaco, Misiones, Tucumán y Catamarca). En términos de sectores económicos, el 73% se concentrará en industria manufacturera, explotación de minas y canteras, transporte, almacenamiento y comunicaciones. En el otro extremo, un 2,88% se refiere al sector comercio mayorista y minorista, reparaciones, agricultura, ganadería, caza, silvicultura y construcción.

Por otro lado, la Sociedad Rural Argentina anunció: "La eliminación y la reducción de retenciones a las exportaciones, sumadas a la quita de trabas al comercio exterior, fueron fundamentales para generar confianza e incentivar inversiones en uno de los sectores más dinámicos de la economía de nuestro país". Por ello, inyectará unos 58 mil millones de dólares en todas las actividades productivas del agro, unos 22.500 millones de dólares, liderada por la ganadería; otros 21 mil millones de dólares aportados por la agricultura y el resto. Por ahora, según el Ministerio de Economía, las inversiones del sector privado de este sector no superan los 271 millones de dólares. Además, aseguran la creación de 1.300.000 puestos de trabajo, cuando el Instituto de Estadística y Censos (Indec) ya informó la pérdida de empleo, en el primer trimestre, de 16.496 en agricultura, ganadería, caza y silvicultura; en el sector explotación de minas y canteras, unos 2.926, y en la construcción, otros 29.158. Ello suma un total de 48.580 puestos de trabajo perdidos.

Por último, se trata de unas cien empresas del sector privado, de las cuales sólo diez concentran 16.803 millones de dólares de las inversiones (ver imagen). El dato a resaltar es que YPF invertirá solamente 350 millones de dólares, cercano al nivel agropecuario (271 millones de dólares) y lejos de lo anunciado por la Sociedad Rural Argentina. ¿Habrá desarrollo basado en exportaciones de recursos naturales y caramelos? ¿Cambiamos mercado interno por externo?

@mattosernesto

 

El autor es economista del Departamento de Economía Política del Centro Cultural de la Cooperación. Docente e investigador de la UBA.