Pese a que no hay evidencia de rebrote de la pandemia en el país, ante la circulación mundial del virus A H1N1, las autoridades sanitarias nacionales insisten con la práctica de medidas higiénicas para prevenir los contagios durante el período estival

El Ministerio de Salud de la Nación recomendó continuar con las medidas preventivas contra la gripe A, dado que el virus de la influenza A H1N1 circulará en el Hemisferio Sur durante los siguientes meses, tal como lo hizo en los países al norte del ecuador durante la primavera y verano boreal. En este sentido, se espera que sigan produciéndose en la Argentina casos de gripe A, que pueden generar complicaciones y fallecimientos.
"No hay evidencias de que estemos ante un rebrote de la epidemia, pero hay que seguir con el lavado de manos periódico y las medidas recomendadas al toser y estornudar además de la temprana consulta al médico ante la aparición de síntomas de gripe", subrayó Juan Manzur, ministro de Salud de la Nación.
Hasta el 31 de octubre de este año, se notificaron a nivel nacional 1.241.612 enfermedades tipo influenza (ETI). Se confirmaron 10.209 casos de influenza A H1N1 hasta esa fecha, mientras que las personas hospitalizadas por enfermedad respiratoria grave ascendieron a 12.471. Los fallecidos confirmados por gripe A suman 600 desde que comenzó a circular el virus pandémico en la Argentina, el 17 de mayo de 2009.
Actualmente, la Argentina trabaja para adquirir en forma oportuna un stock estratégico de vacuna pandémica para 2010. Durante los próximos días, los equipos técnicos del Ministerio de Salud de la Nación trabajarán junto a la Comisión Nacional de Inmunizaciones para consensuar estrategias y definir el cronograma de vacunación destinada a los grupos de riesgo y niños menores de 5 años sanos.
Dentro de los grupos de riesgo que se vacunarán prioritariamente -de acuerdo a la disponibilidad de la vacuna a nivel mundial-, se encuentra el personal esencial de salud, las embarazadas, los obesos mórbidos y personas entre 6 meses y 64 años que padezcan afecciones tales como enfermedades crónicas cardiacas, pulmonares, renales, hepáticas, sanguíneas o metabólicas (por ejemplo, la diabetes) o se encuentren inmunosuprimidas.
El objetivo de la cartera sanitaria nacional es comenzar a vacunar a las personas comprendidas en estos grupos a partir de los primeros meses de 2010, de acuerdo con los criterios de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), organismo rector en materia de salud para nuestro continente.
Parte de la cantidad de vacunas de las que dispondrá la Argentina serán las adquiridas en forma conjunta a través del Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El pico de la epidemia se registró en el país en la semana epidemiológica 26, entre el 20 de junio y el 2 de julio pasados. Desde entonces, las enfermedades tipo influenza han bajado en forma sostenida.
Hoy, los expertos del ministerio de Salud de la Nación aseguran que existe una tendencia decreciente de las enfermedades respiratorias y tipo ETI en el país, y que no existe un aumento en las consultas por esta causa en los hospitales. Sólo en algunos distritos de la provincia de Buenos Aires aumentó la detección de casos positivos.
Recomendaciones
La cartera sanitaria nacional recuerda que toda persona con fiebre mayor a 38 grados y tos, resfrío, dolor de garganta, de cabeza o muscular, debe consultar al médico antes de que pasen 48 horas de aparecidos los síntomas. Los profesionales indicarán si debe recibir medicación antiviral.
Las personas que tengan gripe A deben permanecer en sus hogares durante una semana, tal como ocurrió durante el invierno. En cuanto a la población general, las autoridades repiten que no es preciso utilizar barbijos ni hacer hisopados.
Se recuerda que las medidas de prevención recomendadas por la cartera sanitaria nacional consisten en lavarse las manos con agua y jabón frecuentemente; no llevarse la mano a la boca ni los ojos; toser o estornudar sobre un pañuelo descartable o sobre el codo doblado y consultar al médico ante la aparición de fiebre mayor a 38 grados y tos, resfrío, dolor de garganta, de cabeza o muscular.
De confirmarse gripe A en un paciente, éste debe permanecer una semana en la casa; las mujeres que amamantan y tienen síntomas de gripe deben continuar dando el pecho.