Es una medida lanzada por las aseguradoras ante el aumento de los secuestros extorsivos en América latina. Tiene el tamaño de un grano de arroz, cuesta u$s53 y se injertará en cualquier sanatorio. El monitoreo será centralizado en Suiza
Las principales aseguradoras del mundo han diseñado una estrategia que combina negocios y seguridad con el objetivo de reducir costos: los ejecutivos de las corporaciones más importantes deberán implantarse un chip en el cuerpo para ser localizados en segundos en caso de ser víctimas de secuestros extorsivos.
La medida fue acordada por firmas como Zurich, la norteamericana AIG y la inglesa Lloyd Bank sería anunciada hoy en una cumbre que realizarán las empresas en la ciudad de Zurich.
El dispositivo se injertará en el cuerpo y permitirá rastrear a la persona en forma automática. El monitoreo será centralizado en Suiza y activado exclusivamente cuando se envíe una señal de alarma que confirme o suponga que la persona fue secuestrada.
El Chip tiene el tamaño de un grano de arroz y cuesta 53 dólares, que es el valor de los implantados en el 14% de los perros de los Estados Unidos para hallarlos en caso de extravío. La implantación se realizará un cualquier sanatorio a través de jeringas especiales, con anestesia local.
Lo que buscan las aseguradoras es reducir el costo de las pólizas hasta 75% gracias al uso de esta tecnología que les permitirá contar con herramientas más efectivas para desbaratar la acción de los secuestradores sin pagar.
Sin embargo, dentro de la comunidad ejecutiva ya surgieron dudas que las aseguradoras no tardaron en diluir. Lo que se busca es evitar que el dispositivo sea utilizado para interferir en la vida privada de los empresarios o que esa cobertura sea usada en su contra, por ejemplo, en un eventual juicio de divorcio.
Por este motivo, es que en el contrato del seguro que se firme quedará establecida esta condición, ya que de otro modo, los ejecutivos rechazarán la propuesta por invasiva.
Con esta nueva tecnología, se espera que caiga el nivel de secuestros de empresarios en la América Latina. En los últimos tres años las pólizas antisecuestros se dispararon 200 %. En promedio un seguro de este tipo cuesta entre 50.000 y 100.000 dólares por año, dependiendo del país y de la exposición del asegurado.
Los ejecutivos latinoamericanos , entre ellos los argentinos, son los más vulnerable a residir en países con altos índices de secuestros extorsivos, por lo que se considera que serán los más presionados por las compañías donde trabajan para implantarse el chip.