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Sabado 21 de Noviembre
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Washington cerraría Guantánamo pero pide colaboración mundial

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El gobierno de los EE.UU. manifestó estar dispuesto a clausurar su base en Cuba, pero planteó que todavía no ha escuchado alternativas sobre qué podría hacerse con los 500 prisioneros que allí están alojados

EFE.- El Gobierno de los EE.UU. deploró  los abusos de los derechos humanos cometidos por sus soldados en algunos centros de detención bajo su control en el extranjero y afirmó que para el caso concreto de Guantánamo (Cuba), daría la "bienvenida" a la asistencia que otros países puedan brindarle para su cierre.

"Todos los funcionarios del Gobierno de Estados Unidos tienen prohibido cometer actos de tortura en todo momento y lugar", respondió hoy el asesor legal del Departamento de Estado, John Bellinger, a las preguntas de los expertos del Comité contra la Tortura de la ONU reunidos en Ginebra.

Las críticas contra los EE.UU. han ido en aumento en los últimos años por su estrategia antiterrorista, que incluye la reclusión de más de 500 personas en su base de Guantánamo, de las que sólo unas pocas tienen cargos concretos en su contra, lo que ha creado un "limbo legal" cuestionado por los defensores de los derechos humanos.

A ese respecto, Bellinger aseguró que la posición de Washington Gobierno "no es mantener abierto el centro de detención de Guantánamo más de lo necesario", pero recalcó que "nadie ha planteado buenas alternativas" sobre qué podría hacerse con los prisioneros.

Recordó que se trata de "personas entrenadas en acciones terroristas" y que es necesario la cooperación internacional para garantizar que no serán nuevamente un peligro para el mundo.

"No somos los carceleros del mundo, pero se trata de gente peligrosa", agregó el jefe de la delegación estadounidense, tras indicar que de los 200 prisioneros liberados de Guantánamo, "el 10 por ciento ha vuelto a combatir".

Una diplomática estadounidense, Sandy Hodgkinson, explicó que una de las maneras en que la comunidad internacional podría contribuir a resolver gradualmente la situación de Guantánamo es aceptando recibir a los detenidos, "sea para que se establezcan allí una vez liberados o para que permanezcan en prisión".

Puntualizó que en muchos casos se enfrenta al dilema de que si el prisionero es repatriado al país del que es nacional "corre el riesgo de ser torturado".

Al dirigirse al Comité, el representante del Departamento de Defensa de los EE.UU., Charles Stimson, lamentó las torturas en la prisión iraquí de Abu Ghraib al señalar que "eso nunca debió ocurrir, nos sentimos terriblemente mal con lo sucedido" y reconocer que eran "prisioneros bajo nuestra custodia y teníamos la obligación de tratarlos correctamente".

En declaraciones al término de la sesión, el relator a cargo del informe de los EE.UU., el español Fernando Mariño, dijo que la presentación de la superpotencia había sido una mezcla de "luces y sombras", aunque consideró que eso suele ocurrir con la mayoría de Estados que se someten al escrutinio del Comité.

"Hay cosas que no nos gustan mucho, que nos parecen muy negativas y otras, que viniendo de ellos, nos parecen muy positivas", opinó.
Adelantó que en las conclusiones y recomendaciones que el órgano de la ONU emitirá el próximo 19 de mayo, los expertos opinarán "sobre todos y cada uno de los problemas, lo de Guantánamo, la situación de los vuelos y supuestas prisiones secretas, entre otros".

Mariño destacó que, por primera vez en una instancia supranacional, el Gobierno norteamericano ha señalado con claridad que se encuentra en "un conflicto internacional armado contra Al Qaeda y sus seguidores".

Eso -dijo el jurista- "aclara la muchas cosas", pero al mismo tiempo constituye "una calificación dudosa, hecha de manera unilateral y que no puede ser controlada por ningún organismo internacional".

Durante la presentación y en respuesta a una pregunta de Mariño, Bellinger afirmó que su país está "en un conflicto armado real y no retórico con Al Qaeda..., como Bin Laden nos lo recuerda cada día".
Sin embargo, admitió que esa situación no justifica bajo ninguna circunstancia actos de tortura.

Los expertos agradecieron la información proporcionada por los EE.UU. y la "claridad" con la que contestó a la mayoría de preguntas, aunque indicaron que algunos asuntos planteados no recibieron respuesta.

Mariño precisó que esta situación se reflejará en el informe final del órgano de la ONU, en el que se dirá a los EE.UU. lo que, a juicio de los expertos, Washington debe de hacer para cumplir plenamente la Convención Internacional contra la Tortura que ratificó hace doce años.

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