Cada vez son más los chicos que prueban el cigarrillo. El principal motivo: la actitud de indiferencia de padres y los mayores en general

Cada vez son más los chicos que prueban el cigarrillo. El principal motivo: la actitud de indiferencia de padres y los mayores en general
Cada vez son más los chicos platenses que prueban el cigarrillo y no lo volvieron a dejar. Para muchos de estos fumadores jóvenes, la salida de la escuela significa más que una vuelta a casa, ir al kiosco más cercano para comprar un atado de cigarrillos, donde aseguran, los consiguen muy fácil.
Según un diario local, este vicio registra en La Plata cifras como a nivel nacional. Pero lo alarmante es que el periodo de iniciación del cigarrillo bajó a los 8 años de edad, cuando aún no terminaron la EGB.
Al mismo tiempo, uno de cada tres chicos entre 12 y 15 años es fumador. Entre los jóvenes de 21 a 26, la cifra asciende al 55%, según datos oficiales
Las estadísticas fueron brindadas por la dirección de Prevención de Adicciones de la Municipalidad de La Plata, desde donde buscan bajar esas cifras mediante los 14 centros de prevención que funcionan en cada barrio platense.
Manejamos los mismos números que a nivel nacional, y son muy altos, indica Jorge Ruiz, director de Prevención de Adicciones del Municipio, indica www.diariohoy.net.
Influencia
Varios son los motivos por los cuales los chicos comienzan a fumar: uno de ellos tiene que ver con la actitud directa de los padres.
Las bases que establezca el padre tendrán que ver directamente con la actitud que el chico tome ante el primer ofrecimiento, contó Ruiz.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 27 por ciento de los chicos que van a la escuela viven en un hogar donde la madre o el padre es fumador. Cuando los dos tienen el vicio, la cifra asciende al 37%.
El alcohol también
Una docena de kioscos del casco urbano y otros cuatro de barrios de la periferia platense fueron clausurados por la Municipalidad a raíz de denuncias de padres relacionadas con la venta de bebidas alcohólicas a adolescentes en comercios cercanos a escuelas y en los horarios de salida de clases.
La situación desató un profundo debate en los ámbitos educativos, con charlas y reuniones en los colegios que apuntan a alertar sobre la gravedad de la problemática y a buscar soluciones para que los chicos se alejen de ese consumo.