RSS XML Comentarios: 404 Recomendaciones: 19 Usuario destacado: Sensacion... Título más comentado: "Tras el crimen de..."

infobae.com

Sabado 21 de Noviembre
04-01-05 | General Imprimir Galería
Compartir Facebook Meneame Google Bookmark delicio.us MySpace Digg Technorati TwitThis LinkedIn Mixx

Incidentes en el final de la marcha por la tragedia en Once

1 de 1
Notas relacionadas

Recomendar
Tamaño del texto

La mayoría de la gente se retiró pacíficamente, pero unos pocos comenzaron a lanzar piedras contra la Policía. Cinco agentes resultaron heridos y hay quince detenidos

Cuando quedaban unas 200 personas, un grupo de violentos comenzó a arrojar piedras contra la policía que se protegía con escudos y cascos. Un grupo de entre 9 y 10 efectivos fue atacado incesantemente.

Algunos manifestantes exaltados se acercaron a golpear a los efectivos policiales. Minutos después, los carros hidrantes y la guardia de infantería arribaron por Rivadavia y comenzó una corrida.

Cinco policías resultaron heridos  y debieron ser internadas en el Hospital Churruca.


Los familiares de las víctimas se retiraron

Los familiares directos de las víctimas fueron los primeros en dejar la marcha tras unos minutos de protesta frente a la Jefatura de Gobierno porteño. Con las fotos de los que murieron en la tragedia de República Cromañón, decidieron irse, mientras unos 1.200 manifestantes permanecieron en el lugar.

De este grupo, algunos activistas decidieron lanzar piedras contra la sede del gobierno de la Ciudad, mientras unos 150 policías custodian el edificio sin armas.

Los más jóvenes lideraron una serie de cánticos contra el Jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra pidiendo su renuncia, y el empresario Omar Chabán, propietario del boliche incendiado.

Sobre el final, se registraron momentos de tensión cuando desde la multitud salieron piedrazos hacia el edificio y botellazos que impactaron en las paredes.

La policía se mantuvo alineada, mientras otros manifestantes detienen el accionar de los más rebeldes, que intentaron provocar y generar disturbios.

La organización de esta movilización estuvo desordenada desde la misma convocatoria, ya que no hubo siquiera una consigna común.

El ingeniero Juan Carlos Blumberg se acercó para apoyar el reclamo de justicia, y fue insultado y atacado con piedras, debiendo retirarse protegido por la Policía.

Las Abuelas de Plaza de Mayo comunicaron que no adherían a la marcha “por la violencia de las consignas”.

Cuando las columnas llegaron a la sede del gobierno porteño, un grupo decidió avanzar sobre el vallado que protege a la Casa Rosada. En ese momento, la mayoría de los que asistían en silencio se fueron.

Los manifestantes pintaron la Pirámide de Mayo, y se instalaron frente a las vallas. Una persona se prendió fuego a lo bonzo y fue socorrido por la gente. Se dijo que era el padre de una de las víctimas, pero se comprobó que era un desequilibrado. Unos minutos después, una ambulancia del SAME lo trasladó al Hospital Ramos Mejía.

Las notas más leídas de la sección