“Israel will be eliminated”. La clara definición corresponde a Mahmoud Ahmadinejad, anoche, en Nueva York. Un hombre que supuestamente está solicitando diálogo a la Argentina acaba de pedir la eliminación de otro pueblo, en este caso, el Estado de Israel.
En el minuto 30 de su discurso, la presidente Cristina Kirchner informó a los argentinos hoy desde la Asamblea General de las Naciones Unidas que nuestro canciller, Héctor Timerman, mantendrá una reunión país-país con Irán. Con el país que pide eliminar a otro.
De las más de 190 naciones que integran dicho organismo, la Argentina no sostiene relaciones directas justamente con Irán a partir de los atentados terroristas en territorio nacional. La voladura de la AMIA y la sede de la embajada de Israel.
O Cristina sabe algo acerca de la propuesta que formalizará Irán o la Presidente entró en un juego que, sin resultados para nuestro país, sólo será favorable para el régimen iraní.
La Justicia argentina tiene plasmada la planificación, financiación y ejecución del accionar iraní en el ataque a la mutual judía, donde murieron 86 personas.
Irán necesita acceder a Latinoamérica. Es su plan para enfrentar al mundo occidental que encabezan en el continente americano los Estados Unidos. Hugo Chávez dio el primer paso. Nicaragua, Bolivia y Ecuador se sumaron. Brasil cometió el otro error de recibir a Ahmadinejad con pompas en visita de Estado.
Ahora Argentina accedió al diálogo. Con el terrorismo no se negocia.