Los economistas Miguel Kiguel y Gustavo Cañonero analizaron la crisis fiscal y la desaceleración de los países centrales, así como sus efectos en los países emergentes. Fue en la reunión del IAEF, a la que asistió Infobae.com

En el marco de la 33ª Convención anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas que se desarrolló en El Calafate, Santa Cruz, y a la que asistió Infobae.com, los economistas Miguel Kiguel, presidente de la consultora Econviews, y Gustavo Cañonero, director general y responsable de Investigación Económica para mercados emergentes del Deutsche Bank, disertaron sobre "Mercados, finanzas y crisis internacional: Europa, Asia y EEUU".
Miguel Kiguel observó que "en los Estados Unidos la economía está desacelerándose, con alto desempleo, pero no hay riesgo de una segunda recesión. El principal problema está en el mercado del trabajo. La creación de empleo viene lenta: está siendo positiva, porque la mayoría se da en el sector privado, pero con 100 mil nuevos puestos por mes no es suficiente".
Kiguel dijo que la economía norteamericana se mantiene en crecimiento "por el respirador artificial de la política monetaria híper expansiva, pero falta que se recupere el mercado inmobiliario, que fue el principio de la crisis".
"Los ciclos inmobiliarios duran aproximadamente siete años. Si la crisis comenzó en 2006/2007, debería terminar hacia 2013/2014. Creo que estamos en la senda de salida, pero hay desafíos enormes", confió.
Por el contrario, Kiguel advirtió que "Europa tiene un problema estructural, porque hay una asimetría entre los países que crecen, son competitivos y están cómodos con el euro, como Alemania, Francia, Holanda, Austria o Finlandia, entre otros. Del otro lado están los ‘PIIGS’ (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia España), que no están creciendo".
"Europa sí está en una segunda recesión, la primera en 2008 y la segunda en 2012. Estamos en lo que se llama una crisis económica, en la que hay corrida bancaria, quiebra de bancos, cesación de pagos de los Estados y nacionalización de las deudas privadas", un escenario que ya se evidencia en Grecia y al que comparó con el de la Argentina del 2001.
"Alemania tiene una economía estabilizada y recalentada, cómoda con su nivel de deuda y de tasas de interés, mientras que Italia y España necesitan una devaluación, porque ahora no tienen otra alternativa que el ajuste", evaluó el experto de Econviews.
"Euros para todos"
Kiguel bromeó con implementar una solución de "euros para todos", ya que la elevada monetización sí fue eficaz en EEUU, que aumentó 200% su base monetaria, o Reino Unido, que la multiplicó por cinco, sin que se disparasen la inflación y la tasa de interés. De hecho, después de tres planes de "alivio cuantitativo" los bonos del Tesoro de los EEUU rinden un 1,8% anual.
Para Kiguel, no hay una salida menos costosa que la de "una política fiscal y bancaria común, con la decisión política de transferir recursos a los países en problemas".
Gustavo Cañonero, director de Investigación Económica para mercados emergentes del Deutsche Bank, señala que "EEUU y Europa tienen el mismo problema, pero lucen diferente. Hubo siete años de fiesta financiera y hoy hay que pagar esa fiesta".
Al respecto consideró que los norteamericanos "están empezando a desarmar ese proceso de deuda. La Reserva Federal financia y no hay duda al respecto, pero el problema de base sigue. Estamos ante una recuperación frágil y sin vigor. El déficit fiscal de los EEUU es del 10% del PBI es peor que el de los países europeos más comprometidos".
De todos modos, Cañonero opinó que "lucen diferentes" las crisis en ambos lados del Atlántico, porque a diferencia de los EEUU, que tienen unidad institucional, en la zona euro necesitan “más integración en instituciones y el fisco, y que el banco central sea el banco de todos”.
Consideró que la emisión de "Eurobonos", es decir, un título soberano común respaldado por el BCE, sería "una solución, pero no es algo que se pueda garantizar que suceda. Y si pasa, quiere decir que no andamos bien", dado que Alemania no se resignará a esta medida si no es un caso extremo. "Hay que esperar una resolución lenta y traumática", expresó.
Mercados emergentes
En cuanto a los mercados emergentes, Cañonero indicó que "existe un desacople de largo plazo, que se obtiene con un acople en el corto plazo". Es decir que la desaceleración de la actividad de los países desarrollados afecta en lo inmediato "pero no cambia la tendencia y esa es la buena noticia".
En ese sentido, refirió que "el éxito de nuestro desacople empieza a tener ciertas fisuras". Citó el caso de China, que adolece de un exceso de inversión, a la que le dedica el 50% del PBI, en una economía muy centralizada y dirigida por el Estado. "Esa proporción de inversión tan alta no puede ser eficiente", consideró.
En el lugar opuesto "está el que lo consume todo, y Brasil es el ejemplo, por no mencionar a la Argentina". Añadió que "Brasil sufre el ciclo económico mundial, les cuesta hacer negocios", por el freno de la actividad en EEUU y Europa. "Su actividad económica se recupera en servicios e infraestructura, pero no en manufactura, porque no son competitivos", puntualizó Cañonero, quien sentenció que "en un mix de consumo e inversión estamos todos bien".