Lo afirmó el nieto del jubilado asesinado por delincuentes de un tiro en el pecho en un intento de asalto en Rafael Castillo. En el hecho, su hijo recibió un impacto de bala en el hombro. "Tengo que velar a mi esposo sola y atender a mi hijo internado", dijo la viuda
Un jubilado de 75 años fue asesinado de un balazo en el pecho, mientras que su hijo, de 36, resultó herido, en medio de un asalto fatal registrado en una vivienda de la localidad bonaerense de Rafael Castillo.
Los delincuentes, dos individuos que aparentemente serían de la misma zona que las víctimas, amenazaron al jubilado y a su hijo. Les exigieron la entrega de dinero de los alquileres de varias habitaciones de su propiedad. Según se informó, de un momento a otro los balearon a ambos y se dieron a la fuga. “Entraron a la casa y amenazaron con volarle la cabeza a mi nietito de siete años. Él lloraba y decía que no me mataran. Ahí nos encerraron en el baño”, dijo la viuda.
El hecho se produjo ayer cerca de las 19, en una propiedad de la calle Manuel Estrada al 300, en la esquina de Almeira. De acuerdo con lo señalado por familiares y vecinos de las víctimas, los asaltantes lograron entrar a la vivienda aprovechando el ingreso de una persona que alquila una de las habitaciones, y fueron directamente a la propiedad del jubilado, identificado como Víctor Granada.
En primera instancia, se toparon con su esposa, a quien encerraron en una de las habitaciones de la vivienda, para luego ir en busca del dueño de la propiedad. Según lo señalado por familiares de la víctima, los ladrones "tenían el dato erróneo de que había dinero en la casa".
En ese marco, llegaron hasta la habitación donde estaba Granada descansando y lo despertaron violentamente, mientras lo amenazaban con las armas de fuego, al igual que a su hijo, Alejandro, quien trabaja como chofer en la línea de colectivos 96.
Los asaltantes, de acuerdo con lo señalado, le exigían todo el tiempo a las víctimas que les entregaran "la plata de los alquileres". En circunstancias que todavía no habían sido esclarecidas, los delincuentes le efectuaron un disparo en el pecho a Granada, quien cayó sin vida, y otro balazo en un hombro a su hijo, tras lo cual escaparon rápidamente de la propiedad.
El hijo de la víctima fatal fue llevado a la clínica Los Cedros, de la localidad de Tapiales, donde quedó internado reponiéndose de las heridas sufridas. Mientras tanto, los familiares de Granada llamaron al 911 y una comisión policial llegó a la vivienda, aunque hasta el momento no se habían registrado detenciones en torno al caso, de acuerdo con lo señalado.
“Mi nieto les ofrecía los juguetes para que no le hicieran nada al abuelito. Tengo que velar a mi esposo sola y atender a mi hijo internado", agregó la viuda, quien dijo que los delincuentes se olvidaron un teléfono en la escena del crimen.