La finalización de la concesión produjo una tensa disputa entre el intendente, Francisco Gutiérrez, y la empresa, que se saldó con un acuerdo provisorio. Por el caso, Camioneros amenazó con un paro nacional

Los quilmeños padecieron tres días de huelga de los recolectores debido al conflicto que enfrentó al municipio, dirigido por un alfil del kirchnerismo, con el gremio de Pablo Moyano. ¿La causa? Al parecer de Camioneros, el fin de la concesión iba a dejar a los empleados de la compañía sin trabajo.
La situación tuvo una solución provisoria cuando los concejales aprobaron la prórroga a la emergencia sanitaria, que permitió al municipio a negociar con la recolectora un contrato de corto plazo con la promesa de no despedir personal. El llamado a licitación quedó no obstante vigente.
Este miércoles, el secretario comunal de Medio Ambiente municipal, Claudio Olivares, admitió que Covelia S.A –que estaba habilitada a presentarse para retener la concesión del servicio- fue la única interesada en el proceso licitatorio.
“La venta tuvo una sola compra”, dijo Olivares, según informó Radio FMQ. Añadió que pese a ello, “este proceso sigue adelante con los términos previstos” y una comisión evaluará las propuestas contenidas en los sobres que se abrirán entre el 3 y el 5 de septiembre.
Aunque sea la única compañía en presentarse, Covelia sólo podrá operar en una de las dos zonas de Quilmes en las que se separa la recolección de residuos. Ante la falta de interesados, en el área restante el servicio deberá ser municipalizado.
“Hemos puesto una oferta económica que es realista, que el Estado puede pagar por el servicio”, explicó Olivares. “Creemos que (Covelia) hará una propuesta coherente, también por la situación laboral de sus 470 empleados. Es una situación difícil pero vamos a esperar”, indicó.