Joost Van der Westhuizen, mítico capitán del equipo sudafricano de rugby, supo en 2010 que padecía una enfermedad degenerativa. En diálogo con Infobae.com, afirma que ganará la batalla. Su visión sobre Los Pumas
En su país, donde el rugby es el deporte más popular, es una leyenda. Formó parte del equipo que se quedó con la copa mundial en 1995 (un hecho crucial en el proceso de reconciliación nacional que impulsó Nelson Mandela, retratado en la película Invinctus), capitaneó el seleccionado entre 1999 y 2003, y anotó 190 puntos para los Springboks en sus 89 presentaciones.
A nivel mundial, su nombre es un emblema para los amantes de ese deporte. Van der Westhuizen redefinió al medio scrum agregándole rudeza y marca, sin descuidar la sensibilidad que requiere el puesto. Su carácter e inteligencia para la estrategia siempre lo consagraron como un líder en el campo y desde entonces se convirtió en un héroe para su generación.
La misma fortaleza que lo caracterizaba cada vez que saltaba a la cancha la exhibe hoy para afrontar su enfermedad. En 2010, siete años después de dejar el profesionalismo, y a la edad de 39, recibió la noticia: padece de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), un mal neurodegenerativo cuyas causas se desconocen, como así también su cura.
“Un día noté que mi camisa se movía sin que me diera cuenta”, explicó. Ese gesto involuntario de un músculo fue el que lo hizo visitar el médico. El doctor, quien además era su amigo, le dio la noticia. Supo entonces que, a juicio de los profesionales, su esperanza de vida oscilaba entre los dos y los cinco años.
Un luchador, también fuera de la cancha
“Primero me preguntaba por qué me había tocado a mí”, recordó al ser entrevistado por Infobae.com. Fiel a su temple, dijo que cambió de actitud al poco tiempo. “Tenía dos opciones: sentarme y verme morir o vivir mi vida plenamente. Tomé la segunda”.
La enfermedad –que en casi un 80% afecta a los varones- provoca una parálisis muscular progresiva. A lo largo del proceso, quienes la padecen van perdiendo las capacidades de hablar, tragar y respirar.
De visita en la Argentina, Van der Westhuizen parece todavía lejos de confirmar los oscuros pronósticos que le han dado. Si bien es cierto que su habla se ha visto afectada y casi no puede escribir, luce enérgico y, sobre todo, dispuesto a disfrutar de su vida.
“Es el partido más difícil que me ha tocado. Estoy 20 puntos abajo, pero debo tener una estrategia para revertirlo”, indicó. “Soy un muy mal perdedor, así que pienso ganar”, agregó.
Desde hace tres meses, este ex rugbier tiene de qué aferrarse. Se somete en Reino Unido a un tratamiento con una droga que se encuentra en fase experimental. Él es el octavo paciente con el que se realizan las pruebas.
“Se ha probado con personas con alzheimer y parkinson y ha mostrado buenos resultados”, dijo. En cuanto a su experiencia, sostuvo que siente una gran mejoría, que incluso la he permitido retomar el ejercicio, algo que los doctores no aconsejan. “El problema es que yo no soy médico, soy un deportista”, se justificó.
“El sentido de la vida”
Van der Westhuizen aseguró haber aprendido de lo que le ocurrió. Según contó, ahora valora cada detalle de su vida, como poder aún lavarse los dientes por su cuenta, o simplemente hablar y sonreír.
Aunque confía plenamente en que el tratamiento y su determinación lo ayudarán a sobrellevar la enfermedad, entiende las dificultades. A modo de ejemplo, explicó que debe aplicarse dos inyecciones por día, y cada dosis tiene un costo de 200 libras esterlinas (unos 314 dólares), un precio nada accesible.
Por esas razones es que el ex medio scrum decidió crear su propia fundación para ayudar a quienes, como él, sufren de ELA. “El objetivo es ayudar a conseguir medicación y apoyo; lo más importante es encontrar un sentido a la vida”, señaló.
“Me levanto cada mañana y doy gracias a Dios de todo lo que he vivido y todo lo que tengo”. Ese es el espíritu optimista que Van der Westhuizen busca contagiar. Su estadía en la Argentina por estos días intenta, entre otras cosas, promocionar eso.
Los Pumas, entre las potencias
Van der Westhuizen se refirió al encuentro de este sábado, en el que la Argentina perdió contra Sudáfrica 27-6. “Como ocurre generalmente en los primeros partidos, se cometieron muchos errores en ambos lados. Estoy convencido de que Los Pumas no los en Mendoza, así que deben tener esperanza”.
También habló de la ampliación del Tres Naciones. “El ingreso de Los Pumas al Rugby Championship es bueno no sólo para la Argentina, sino para el rugby mundial”, remarcó. Y añadió: “Hubiera deseado que suceda antes”.
Van der Westhuizen se mostró convencido de que la experiencia que darán este tipo de competencias al seleccionado nacional le ayudará a volverse fuertes. Y confió en que la exposición de sus jugadores contribuirá al crecimiento del deporte a nivel local.