Un ánalisis de Economía & Regiones observa como principales factores de semejante brecha el subcálculo de los compromisos de los bonos que ajustan por CER, el abultamiento del PBI al tipo de cambio oficial y las obligaciones contingentes por juicios contra el Estado nacional

Además, el informe de E&R advierte que "en términos estrictamente económicos, el pago al FMI de u$s9.800 millones no redujo la deuda, sólo produjo un cambio de acreedor. El Tesoro dejó de deberle al FMI y pasó a deberle al BCRA".
No obstante, considera que ese cambio de acreedor "fue positivo porque transformó una deuda con un organismo multilateral, con exigencias adicionales a las financieras, en una deuda intra sector público".
Además, indica el estudio que "entre 2006 y 2011 se generó un cambio positivo en la composición de deuda, reduciendo la deuda nominada en divisas de 97% en 2001 a 60% en 2011, y propiciando un aumento del endeudamiento intra sector público".
En la actualidad el 54% de la deuda está en manos del sector público y sólo el 32% en posesión del sector privado, lo cual es positivo porque asegura su roll over (refinanciamiento) automático.
Efectos contables
Sin embargo, los técnicos de E&R, bajo la dirección de Alejandro Caldarelli, alertan que "la disminución de la relación Deuda/PBI está sobredimensionada porque en el numerador la deuda en pesos se ajusta por CER, que es menos de la mitad del aumento de los precios implícitos de los bienes y servicios del PBI del denominador".
Según los datos oficiales en la actualidad la relación Deuda / PBI es de 42%. Sin embargo, el trabajo observa estima que "si se ajusta la deuda en pesos del nominador con la misma inflación con que son ajustados los bienes y servicios del PBI del denominador, la relación deuda / PBI sube hasta 52 por ciento".
Pero además, destaca que "si se valua esos bienes y servicios del producto al dólar paralelo, el peso de la deuda en relación al PBI trepa hasta 57%, lo cual supera por 3 puntos porcentuales a la relación deuda / PBI de fines 2001 (54%)".
El ejercicio no finaliza allí. También E&R sostiene que "en el último stock de deuda 2011 hay varios ítems pasados por alto que contribuyen a minimizar el stock nominal de endeudamiento y su peso sobre el producto".
Entre las cuentas pendientes destaca los efectos de:
- La estatización de empresas y el incumplimiento de contratos, que originan reclamos y procesos judiciales que probablemente devenguen obligaciones de pago (Repsol, Marsans, Grupo Suez, y otros).
- Las deudas previsionales que no son computadas como la potencial deuda por juicios de movilidad jubilatoria y por la ley del 82% vital y móvil.
- Al stock de endeudamiento habría que computar deuda por energía e infraestructura, dos sectores en los cuales ha habido un gran deterioro estructural y hacen falta importantes inversiones, que debieran ser encaradas de aquí a la finalización del presente mandato hacia fines de 2015.
"Si incorporamos a la deuda todos los ítems no contabilizados y que se debieran computar, el stock de deuda ascendería a 78,5% en 2011, duplicando casi el dato oficial de 42 por ciento", conluye el estudio privado.