El complejo deportivo principal de los Juegos, considerado como el más caro del mundo en la actualidad tras un costo de más de 800 millones de dólares, se vende al mejor postor: el West Ham, a la cabeza de los interesados

El escenario más importante de Londres 2012, el Estadio Olímipico, se puso a la venta a sólo tres días del final de la 30° edición de este evento cuando las ráfagas de Usain Bolt y compañia todavía revuelan en la pista y los sonidos de las ceremonias de apertura y cierre aún se oyen.
Los costos de su construcción fueron polémicos desde el día cero y mucho más al final de la obra cuando se oficializó un costo de u$s842.606.700 millones, lo que lo colocaron a la cabeza de los estadios más caros del mundo, con capacidad para 60 mil personas sentadas.
Son sólo cuatro los candidatos a propietarios: el primero es el West Ham de Inglaterra, ex club de Carlos Tevez, el Leyton, de la tercera liga, la University College of Football Business y una empresa que especula con transformarlo en un circuito de Fórmula Uno.
En un mes, los encargados de llevar el negocio adelante, oficializarán la mejor oferta y el nuevo dueño de la obra más magistral que mostraron los Juegos Olímpicos.