Gisela de Luca, la ex esposa del hombre asesinado en 2010, dijo en Radio 10 que está "más tranquila" después de la detención del asesino de Emiliano, quien se escapó de la cárcel disfrazado de mujer. "Mi vida es un calvario desde que murió", añadió
La viuda del comerciante asesinado Emiliano Martinó celebró hoy la recaptura del hombre que mató a su pareja y que se había escapado del penal de Varela disfrazado de mujer. Confió en Radio 10 que ahora se siente "un poco más tranquila", aunque dice que todavía faltan cosas por esclarecer.
"El tema del entregador todavía no está claro", afirmó De Luca. Todavía no transité mi duelo con la tranquilidad que debí. Parece un cuento de nunca acabar. Sigo con la lucha, porque al saber que hubo una persona que lo entregó, y que sea del entorno, como en su momento estuvo imputado mi concuñado, lo hace difícil de procesar. Uno siempre tiene la sospecha, pero esto sigue adelante", dijo la viuda.
De igual forma, dijo que es importante en la investigación saber "cómo se comportó la policía cuando fue la toma de rehenes". "Cambió un ciento por ciento, (Emiliano) era el amor de mi vida y el papá de mi hija... todavía no puedo procesar (su muerte)", agregó.
Entre otras cosas, dio cuenta de cómo es su vida en la actualidad con su pequeña hija de tres años y la ausencia del padre. "Lamentablemente (la nena) tiene que entender lo que le pasó al papá. Trato de explicarle todos los días con los apenas tres añitos que tiene", resaltó.
Afirmó que lo que más le duele de toda esta situación es que su esposo no pudo disfrutar de su hija. "No alcanzó a pasar ni un solo Día del Padre. Ni un solo cumpleaños. Recién ahora mi nena, que se llama Alma, va a poder celebrar su primer cumpleaños con los amiguitos", dijo la mujer, quien remarcó que, ahora, "su vida es Alma".
Martinó, de 33 años y dueño de dos pizzerías en Ciudadela, llegaba a su casa la noche del 14 de enero de 2010 en la localidad bonaerense de Ramos Mejía, partido de La Matanza, junto a su mujer y la beba de ambos, de 9 meses, cuando sufrieron una 'entradera' por parte de tres delincuentes.
Después de robarles, los ladrones se llevaron a la víctima de rehén, quien murió en medio de un tiroteo con la policía.
El 13 de julio pasado, Marcelo Segovia, alias "Monguito", de 34 años, fue condenado por el hecho a 29 años de prisión, mientras que dos de sus cómplices, Gonzalo Prelis y Claudia Pérez, recibieron 27 y 26 años, respectivamente, por el crimen.
El autor material se había escapado una semana después de ser condenado de la Unidad Penal N° 23 de Florencio Varela, cuando aprovechó un día de visitas y se fue vestido de mujer por la puerta de la prisión.