En 2004 eran 4.500; en 2011, la cifra llegó a 7.200. La zona sur porteña es el área más afectada y concentra más del 30% del total de residencias ocupadas en la Ciudad

Según datos de la Dirección de Estadísticas y Censos de la ciudad de Buenos Aires, unas 25.000 personas habitan viviendas usurpadas.
La última Encuesta Anual de Hogares arroja que el 0.6% de los hogares de la ciudad de Buenos Aires son "ocupantes de hecho" de sus viviendas.
Esto significa que alrededor de 7.200 familias están viviendo en condiciones de hacinamiento, sin las comodidades básicas y con riesgo edilicio, debido a que muchas veces habitan construcciones sin terminar.
En 2004, hace siete años, la cantidad de familias en esa situación eran 4.500.
Según informa hoy el diario Perfil, el relevamiento tiene en cuenta lo que los encuestados responden y no lo que el encuestador ve, por lo que la cifra de personas viviendo en estas condiciones podría ser mayor.
En este sentido, varias personas señalaron no saber si habitaban una vivienda usurpada o prefirieron no decirlo. Si se cuentan estas situaciones, la cantidad de hogares en esta situación alcanzaría los 13.200.
En la ciudad de Buenos Aires, el promedio de habitantes por hogar es de 2.5. En las viviendas tomadas, la cifra es mayor y llega a los 3.5, lo que apunta a las condiciones de hacinamiento en que viven aquellos que toman los departamentos o casas.
"En una vivienda pueden juntarse hasta cuatro o cinco hogares", señala Cecilia Roggi, jefa del Departamento de Sistematización Secundaria, dependencia que realiza el informe.
Del relevamiento, que incluyó 6.700 hogares de las 15 comunas de la Ciudad, surge que la zona más afectada por la toma de viviendas es el sur porteño.
Las comunas 4 (Barracas, La Boca, Parque Patricios, Nueva Pompeya), 8 (Villa Soldati, Lugano, Riachuelo, Liniers), 9 (Liniers, Mataderos, Parque Avellaneda) y 10 (Villa Real, Monte Castro, Versalles, Floresta, Vélez Sarsfield) concentran más del 30% de las viviendas usurpadas en la Ciudad.
Radiografía de las viviendas usurpadas
Las casas tomadas son de distinto tipo. Puede tratarse de construcciones a medio terminar a causa de crisis pasadas o estafas. Pero también pueden ser estructuras que quedaron en pie luego de que se abandonara algún plan de vivienda emanado de los distintos gobiernos.
Tal es el caso de las viviendas tomadas luego de que se abandonara la construcción de la ex autopista 3, donde el Gobierno planea el barrio Donado-Holmberg para paliar la situación.
Otras veces el problema toma un cariz legal, ya que se trataría de sucesiones sin herederos. En esos casos, la vivienda debería pasar a manos del Estado, pero los tiempos judiciales resultan lentos, y la casa es usurpada antes de que finalice el trámite.
La toma de viviendas genera conflictos entre los propietarios y el Estado. El último Informe de Conflictividad del Ministerio Público Fiscal arrojó que en el segundo semestre de 2010, fecha del último recuento, se iniciaron 87 causas mensuales por usurpación de propiedades.
"Hay que diferencias cuando una propiedad es privada, por alguna situación estaba deshabitada y luego fue tomada, de cuando es un inmueble del Estado", apunta Andrés Bernal, abogado de las 80 familias que viven en un edificio tomado cercas de las vías del ferrocarril Sarmiento.
Y continúa: "En el primer caso es una discusión entre privados; en el segundo se debe debatir sobre la función social de la propiedad porque son familias con un alto nivel de vulnerabilidad".