El hábito del consumidor cambia, pero los servicios y productos vinculados al sector belleza siguen vigentes. Por qué el verse bien es el último ítem a la hora de recortar gastos

En un centro de belleza ubicado en el corazón de Palermo, el teléfono no para de sonar. La vendedora comenta: “Tenemos todos los turnos tomados, recién para la semana que viene hay algunos libres: no sé qué pasa que a todas se les dio por venir a atenderse”.
Si querés saber por qué se da este fenómeno, leé la nota aquí.