Adrian Nastase, perteneciente al partido socialdemócrata de Rumania, se disparó un tiro en la garganta mientras la policía lo sacaba de su residencia para llevarlo a prisión

El ex primer ministro, de 62 años y con varias denuncias de corrupción en su contra, intentó suicidarse de un tiro en momentos en que las cámaras de televisión lo esperaban a la salida de su domicilio.
Según fuentes médicas citadas por los canales de televisión locales, Nastase fue operado de inmediato y su vida no corre peligro.
En los 23 años de democracia rumana, la condena a dos años de prisión para Nastase se convierte en la primera sentenciada a un funcionario, en el marco de un mediático juicio por la financiación ilegal de su campaña electoral de 2004.
El jefe del Estado conservador, Traian Basescu, ganador de las presidenciales en 2004, enarboló el caso como un estandarte en su lucha contra la corrupción, mientras Nastase continuaba asegurando que es inocente y que todo fue una campaña en su contra.