Steven Sinofsky, presidente de Windows, pasó un mal momento en el escenario mientras era su turno de presentar la tablet de Microsoft

El fantasma de Bill Gates y la pantalla azul en 1998 parece que sigue acechando a Microsoft.
Si algo falla en una presentación de una empresa tecnológica en cualquier parte del mundo, siempre se recuerda el episodio del fundador de Microsoft con gracia: “Si le sucedió a Bill Gates, puede pasarle a cualquiera”.
Sinofsky vivió un episodio particular esta semana, cuando era su turno de presentar en sociedad a Surface, la tablet de Microsoft.
Mientras intentaba mostrar que podía navegar “suavemente” con Internet Explorer, la tablet no respondía a las órdenes. Después de intentarlo algunas veces, Sinofsky finalmente debió recurrir a otro dispositivo para seguir con la presentación.