La ministra Débora Giorgi destacó que se trabaja con los fabricantes de grandes electrodomésticos para incrementar la sustitución de importaciones de componentes en su producción en el país

"No se puede construir del día a la noche todo lo que se destruyó en años de desindustrialización, pero estamos en el camino correcto", afirmó la funcionaria a través de un comunicado de prensa.
La ministra formuló declaraciones al inaugurar las jornadas de trabajo de la cadena de valor del cuero que está incluido en los foros del Plan Estratégico Industrial 2020.
Giorgi recordó que la semana pasada la empresa Mabe puso en marcha una nueva línea de producción en su planta de heladeras de San Luis, en tanto construirá una nueva fábrica de lavarropas automáticos de carga.
También, hace dos semanas, la empresa brasileña WEG anunció que va a sumar una nueva línea de producción de motores para lavarropas, que será única en Latinoamérica y generará un ahorro de divisas de 20 millones de dólares anuales.
Giorgi explicó que cada declaración jurada anticipada de importación (DJAI) que se aprueba, con el despiece enviado por el fabricante de cocinas, heladeras o cualquier producto de línea blanca, es revisado por el INTI, que depende del Ministerio de Industria.
Posteriormente se establece un cronograma de sustitución de importaciones, de acuerdo con los grados de tecnología y conveniencia. Así, se establecen partes a sustituir inmediatamente
(porque ya existen los proveedores locales), otras en un plazo de tres meses, en tanto que a otras piezas se les adjudica un tiempo de entre tres y seis meses.
Mientras que en 2003 sólo 30% de las heladeras eran de industria nacional y 70% de lavarropas y cocinas, actualmente esas proporciones se elevaron a 87% en el primer caso y 98% en los dos restantes.