La divisa norteamericana se ofreció a $4,51 para la venta en las casas de cambio céntricas, mientras que el dólar libre se vendió a $5,93 en el mercado informal

El dólar no mostró variantes en las casas de cambio y siguiendo la tendencia de las últimas jornadas en el mercado mayorista volvió a reacomodarse unas milésimas de peso arriba, con la tácita aprobación del Banco Central.
En las pantallas de las principales casas de cambio del microcentro porteño se exhibió entre 4,47 y 4,48 pesos para la compra y un promedio de $4,52 para la venta. A su vez, el euro cotizó a 5,63 y 5,77 pesos para ambas operaciones.
Con un desarrollo "monótono y anodino", según los operadores, el dólar mayorista del Siopel subió 0,1% a $4,503, mientras el tipo transferencia marcó punta vendedora en $4,502, frente a un cierre previo de 4,50 pesos.
En opinión de los operadores, la plaza mayorista muestra un menor volumen de negocios en relación a semanas anteriores y el factor determinante que influye en esta tendencia es la menor oferta de divisas por parte del sector exportador y en menor medida por un aumento de la demanda del sector privado.
Sin embargo, señalan los analistas de Puente SA, las subas diarias en el tipo de cambio siguen produciéndose bajo la férrea mirada del Banco Central "que se mantiene como el principal contralor".
En este contexto, los expertos infieren que el dólar continuará con ligeras alzas casi diarias pero sin modificaciones bruscas de oscilación.
Por el lado de las operaciones a futuro, en el Rofex de Rosario el contrato que vence a fin de mes subió 0,02% a $4,513 y julio tuvo postura vendedora en $4,567, frente a un cierre previo de 4,569 pesos.
Ante las trabas que impuso el Gobierno a la compra de dólares, los agentes usan el mecanismo de triangulación llamado "contado con liquidación", con el que compran bonos o acciones en la plaza local y los venden en el exterior para hacerse de los codiciados dólares. En esas operaciones, el dólar alcanzaba un valor implícito de 6,63 pesos.
El mercado de cambios argentino opera con dificultades desde fines de octubre, cuando el Gobierno impuso las trabas a la compra de divisas. Los controles se endurecieron en mayo y actualmente todas las operaciones de compra de moneda extranjera deben ser autorizadas por el ente recaudador de impuestos, la AFIP, lo que prácticamente congeló el mercado.