El 13 de junio es la fecha establecida para que el Senado trate el nombramiento del nuevo procurador de la Nación. La oposición cuenta con 23 votos, y dos más impedirían la aprobación del pliego del reemplazante de Esteban Righi

Se vienen semanas de arduas negociaciones en el Senado, de cara a la sesión en la que deberá tratarse la designación de Daniel Reposo como nuevo Procurador General de la Nación, en reemplazo de Esteban Righi, quien presentó la renuncia tras las acusaciones del vicepresidente Amado Boudou en medio del escándalo por la causa de la ex Ciccone.
La ley establece que se necesitan los votos de las 2/3 partes de los presentes el día de la votación, por lo que el oficialismo debe reunir 48 voluntades para darle vía libre a la propuesta del Ejecutivo.
Hasta ahora, en el bloque que conduce Miguel Ángel Pichetto calculan que tienen alrededor de 40 votos. Y como la UCR, el Frente Amplio y la Coalición Cívica ya anunciaron que rechazarán la designación de Reposo, la mira está puesta en los votos de los legisladores del peronismo disidente.
En el peronismo disidente no largan prenda sobre los pasos a seguir. Un caso particular es el de los salteños Juan Carlos Romero y Sonia Escudero. A ambos se les vencen sus mandatos el año próximo, y podrían estar abiertos a un apoyo al oficialismo. "No lo tenemos decidido, vamos a estudiar el pliego y después veremos cómo votamos", respondió la senadora a un matutino porteño, aumentando aún más la incertidumbre.
Otros dos votos clave son los de los puntanos Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre de Alonso, quienes tampoco han hecho pública su opinión. Lo mismo ocurre con Roberto Basualdo, de San Juan, del cual no hay indicios sobre su decisión.
El caso más difícil de anticipar es el de Carlos Reutemann. Si bien desde la votación de la 125 se distanció del kirchnerismo y no volvió a apoyar ninguna iniciativa del Ejecutivo, nadie se anima a descartar un cambio de postura.
Más permeables a las negociaciones aparecen los pampeanos Carlos Verna y María Higonet, quien en el último tiempo ha apoyado varios proyectos del oficialismo.
La última integrante del peronismo disidente es la chubutense Graciela di Perna. Tras la reelección de Cristina Kirchner y el acercamiento del gobernador Martín Buzzi al gobierno nacional, dejó de ser una acérrima opositora, y podría sumar un voto al oficialismo.