Según un estudio de la Asociación Luchemos por la Vida, desde 2007 a 2011 se incrementó cerca de 6% el número de conductores que cometen esa falta. Los peatones también están en la mira de un estudio que refleja lo mal que cruzan la calles

Según el último informe que difundió la asociación Luchemos por la vida, el uso del teléfono móvil representa "un peligro creciente" tanto en las manos de conductores como en las de los peatones mientras cruzan las calles.
"La distracción, al volante o a pie, agrega más peligro al tránsito cotidiano", detallan, y agregan que "el uso del teléfono celular durante la conducción en la ciudad de Buenos Aires creció de 4,1% (dato tomado en septiembre de 2007) a 9,7% (mismo periodo de 2011)".
En sus propias cifras el estudio indica que 2.942 automovilistas particulares, observados durante septiembre de 2011 en días hábiles y en el horario de 10:00 a 18:00, no cumplían las normas de manejo impuestas por el gobierno porteño.
"Esta cifra resulta alarmante, ya que significa que de los 1.800.000 vehículos particulares que circulan por la ciudad de Buenos Aires a diario, aproximadamente 174.000 son manejados por personas que hablan por celular mientras conducen, pese a la expresa prohibición de la Ley 2.148 (Código de tránsito y transporte de la Ciudad de Buenos Aires), de la Ley 451 y de la Ley Nacional de Tránsito 24.449.
Pero el peligro no es creado solamente por las personas al volante sino también por los peatones que usan el dispositivo mientras cruzan las calles o avenidas sin reparar en el color de las luces de los semáforos ni si se aproxima o no un automóvil.
En septiembre de 2007, el 4,3% de los peatones observados hablaba por teléfono mientras caminaba, mientras para septiembre de 2011 esa cifra se incrementó a 13,4 por ciento.
Hace años que la ciencia estudia las importantes limitaciones que nuestro cerebro tiene para realizar dos tareas que demanden atención al mismo tiempo, y los investigadores probaron hasta qué punto es peligroso conducir mientras se habla por celular, aun con el sistema de manos libres.
Recientes investigaciones internacionales concluyeron que caminar hablando por teléfono celular es muy riesgoso ya que las personas observadas despliegan comportamientos tales como cruzar más despacio, sin mirar al tránsito circundante y no esperar a que los vehículos se detengan para comenzar a cruzar, en una proporción muchísimo mayor que quienes no utilizan el celular mientras cruzan.
Para los peatones el problema real principal parece ser la distracción, así como les sucede a los conductores.
Y en el tránsito caótico, este nuevo hábito compartido por peatones y conductores no hace más que empeorar la seguridad de todos en la vía pública.