La divisa norteamericana se negoció a $4,46 para la venta y $4,42 para la compra en las agencias de cambio céntricas. El euro se ofreció a $5,88 a nivel minorista

El Banco Central de la República Argentina compró este jueves unos u$s110 millones, avalando niveles máximos del dólar, dijeron los operadores. La moneda norteamericna aen el mercado interbancario cerró estable a 4,4375/4,44 pesos.
Las fuentes agregaron que la plaza cambiaria contó con controles fiscales en casas de cambio con el fin de restringir las operaciones.
"La rueda estuvo tranquila, aunque con más volumen y un Banco Central más activo que corrió la demanda y aprovechó las órdenes de venta desde la mitad del día", dijo a DyN un operador de cambio de la city porteña.
Los operadores señalaron que agentes de la AFIP recorrieron casas de cambio del microcentro de Capital, donde fiscalizaron las transacciones.
Las restricciones oficiales a la compra de dólares impulsaban el precio de la divisa estadounidense en los segmentos marginales: en el mercado paralelo subió a $5,09 y las operaciones de fuga convalidaron un precio de 5,70 pesos.
La brecha entre el dólar paralelo (blue) y el promedio en bancos y casas de cambio era de 14%, mientras el que surge de las operaciones de contado con liquidación se ubicaba 28,4% por encima del que se negocia en el mercado mayorista formal.
En la jornada en que se negociaron u$s402 millones en el mercado de contado (spot) y u$s101 millones en el de futuros.
En bancos y casas de cambio, el dólar quedó a $4,46, con lo que acumulaba un alza de 0,68% en mayo y de 3,47% en el año. El real, una divisa clave para la economía argentina por la magnitud del intercambio comercial con Brasil repuntaba más de 1% a 1,947 por dólar, mientras aquí bajó un centavo a 2,30 pesos.
El euro operaba en 1,295 dólar, mientras aquí quedó en $5,88, plano.
El circuito cambiario argentino opera con limitaciones, ya que las compras de divisas deben ser autorizadas por el ente recaudador de impuestos, que busca entorpecer la adquisición de moneda extranjera para frenar una fuga de capitales.