El indicador de la banca JP Morgan, que mide el diferencial de tasa de los bonos del Tesoro de EEUU con sus pares emergentes, asciende 11 puntos, a 1.016 enteros

Leopoldo Olivari, operador de Bacqué Sociedad de Bolsa, dijo a Reuters que "en bonos el mercado cuenta con pocos negocios por la situación externa".
Los bonos argentinos, por su parte, cerraron con mayoría de signos positivos. Los Discount en pesos, que son referencia del canje de deuda, subieron 2,37% y el Par en la misma moneda ascendió 2,27%, mientras que entre los títulos nominados en dólares el resultado fue una mejora de 0,7% para el Boden 2012 y de 0,37 cuando se trató del Boden 2015.
El riesgo país argentino, medido por el banco JP Morgan, subió 15 puntos a 1.020 unidades. Entre las primas de riesgo emergentes, a la Argentina la sigue Venezuela, con 953 puntos básicos, tras subir 23 enteros.
En Europa, el indicador, que mide la diferencia de rentabilidad entre los bonos a diez años de Alemania y España, avanzó a 456 unidades. Los inversores abandonaron negocios en toda deuda europea que no sea alemana.
El rendimiento del bono español ha superado el 6%, un umbral que se acerca al nivel en el que en su día fueron intervenidos Grecia y Portugal.
Los inversores están huyendo sobre todo de las deudas de los países periféricos, sobre los que, como en el caso de España, existen dudas sobre su capacidad de cumplir con los objetivos de déficit público.
Las dudas sobre la banca española también los ahuyentan. El gobierno de Mariano Rajoy aprobará el viernes una nueva reforma financiera que pretende regular la salida de los activos inmobiliarios tóxicos de las entidades financieras, que los acumulan por valor de algo más de 180.000 millones de euros.
El Ejecutivo exigirá además provisiones más duras para los activos del ladrillo.