La canciller alemana se manifestó en contra de relajar el pacto fiscal europeo. Dijo que "sería mejor aplicar medidas que requieren coraje político y creatividad más que miles de millones" de euros en mayores rescates

La canciller alemana, Angela Merkel, está en contra de los programas de estímulo económico en Europa, pero está abierta a la idea de fortalecer el Banco Europeo de Inversión (EIB por su sigla en inglés), según declaraciones formuladas a un diario local.
Merkel dijo al diario Hamburger Abendblatt que no creía que el crecimiento solamente pueda ser alentado con medidas de estímulo costosas para los gobiernos, de acuerdo con extractos de una entrevista que será publicada este miércoles.
"Es importante que nos saquemos la idea de que siempre cuesta dinero conseguir crecimiento económico", dijo Merkel, según un adelanto de la entrevista dado a conocer el martes.
"El crecimiento sostenible está basado más que eso en la educación y la investigación, y en el fortalecimiento de la innovación de las empresas de pequeño y mediano tamaño", agregó. Alemania, que sacó a su economía de la recesión en el 2008/09 con un plan de estímulo récord de €81.000 millones, lideró los llamamientos a los gobiernos de la zona euro a que sigan focalizándose en ajustadas políticas económicas de austeridad mientras la actual crisis regional empeora.
Pero dado que los electores de varios países se mostraron cada vez más desilusionados con los sucesivos planes de ajuste fiscal, la presión por iniciativas en favor del crecimiento aumenta.
En Francia, el candidato favorito de la elección presidencial, Francois Hollande, quiere reformular el pacto fiscal que busca reducir los déficits en la zona euro si gana la segunda vuelta de los comicios el domingo y ha instado al Banco Central Europeo a hacer más por estimular a la economía.