
El 26 de abril se celebra en todo el mundo el Día Mundial de la Propiedad Intelectual, instaurado por la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI) en el 2000, con el objetivo de defender la creatividad y la innovación.
Desde nuestro lugar queremos destacar en esta 12º edición a los Visionarios Innovadores, personas cuyo ingenio rompió moldes y abrió nuevos horizontes, porque esto es lo que protege la propiedad intelectual, la defensa de las ideas y de lo nuevo. Detrás de cada innovación, cada producto o idea distinta hay una persona imaginativa, inspirada y que se esfuerza para crear y aportar algo diferente y mejor.
A los innovadores de la industria del software la piratería les impide crecer, desarrollarse e invertir en sus ideas y proyectos. La Argentina está entre los seis países con más personas emprendedores de la región. Según datos recientes del Global Entrepreneurship Monitor (GEM), tan sólo en el 2011, dos de cada 10 adultos argentinos emprendieron un nuevo negocio. Esta cifra representa un 40% más que el año anterior. Los datos ratifican la importancia que estas pequeñas empresas tienen para la economía argentina.
El GEM también reconoce que, por encima de la media mundial, más del 25% de los emprendedores locales utiliza nuevas tecnologías para emprender. Las pequeñas empresas son cada vez más en nuestro país y tienen un rol relevante para el desarrollo económico y la creación de riqueza. Por eso recordamos hoy la importancia de proteger sus ideas.
Pero para garantizar la innovación y el avance de toda la industria de tecnología acercando la innovación a más personas y generando nuevas posibilidades de negocios y empleo, la protección de la propiedad intelectual es fundamental.
En la industria de tecnología, además, proteger la propiedad intelectual es el respaldo que permite promover el desarrollo, crear oportunidades para todos, alentar el surgimiento de nuevas empresas y competir en otros mercados e impulsar el crecimiento económico reforzando el círculo de la innovación.
Hoy celebramos el Día Mundial de la Propiedad Intelectual para defender el crecimiento del trabajo calificado, la inversión en innovación, la generación de nuevos negocios y empleos; en una palabra, de mayores ingresos para el país. Nuestra industria tiene muchos diferenciales, pero sobre todo es importante destacar hoy que su mayor aporte es el conocimiento, la valoración y la calificación de sus profesionales y sus ideas. Por eso, nuestro compromiso debe ser mayor para fomentar su crecimiento y con él, el desarrollo económico nacional.