El presidente de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios, Daniel Funes de Rioja, explicó que “hay conversaciones entre el Gobierno y ese sector” para agilizar el ingreso de un producto de Brasil, fundamental para la industria de chacinados

La Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) aclaró que continúan las negociaciones sobre la comercialización de pulpa de cerdo proveniente de Brasil.
Ante consultas periodísticas sobre este tema, Daniel Funes de Rioja, presidente de la entidad aclaró que “hay conversaciones entre el Gobierno y ese sector” con el objetivo de agilizar el ingreso de un producto que es fundamental para la industria de chacinados.
La importación de pulpa de cerdo es vital para este sector, ya que la producción de esta materia prima no alcanza para abastecer la demanda de la industria.
Con respecto al régimen de importaciones, Funes de Rioja indicó: "Que ha habido luces amarillas, es cierto, pero se han ido tratando caso por caso”. Estas declaraciones fueron hechas este martes, durante un encuentro con periodistas de diferentes medios de comunicación, en el que se anunció que COPAL realizará la Primera Jornada Nacional de Alimentos y Bebidas, el 23 de mayo.
Durante esa misma reunión, Osvaldo Cappellini, vicepresidente de COPAL, aclaró que los problemas en el comercio bilateral con Brasil son habituales. A propósito ejemplificó: “Nosotros tenemos problemas y cupos para ingresar varios productos como vinos, lácteos y golosinas”.
A principios de 2012, el ingreso de porcinos comenzó a regirse por el sistema de Licencias No Automáticas de importación y el sistema de declaración jurada de la Administración Federal de Ingresos Públicos, medidas que fueron criticadas informalmente por empresarios brasileños y medios locales bajo el argumento de que restringían el ingreso de carne porcina al país para la producción de fiambres.
En la actualidad, la Argentina y Brasil negocian un nuevo cupo para el ingreso de carne de cerdo proveniente del país vecino.
Plena capacidad
Daniel Funes de Rioja afirmó que el sector está trabajando casi a plena capacidad instalada pero aseguró que los empresarios están muy preocupados por los problemas de infraestructura en energía y los elevados costos del transporte.
Funes de Rioja sostuvo que "estamos trabajando con una capacidad instalada del orden del 78% muy cerca de la plena utilización de todo el potencial del sector".
"Estamos trabajando en general muy bien casi en un nivel óptimo y hay planes de expansión de inversiones por unos u$s1.500 millones para los próximos años donde habrá expansión de plantas y equipos", explicó Funes de Rioja.