La presidente Cristina Kirchner recordó durante la inauguración de una escuela en San Antonio de Areco una discusión que mantuvo con la señorita Miriam, su maestra de sexto grado en La Plata.
Mientras la jefa de Estado les pedía a los alumnos de San Antonio de Areco que utilicen las herramientas que les brinda el Estado para educarse y superarse día a día, accedió a contar una historia de su infancia.
“Hay que leer, hay que aprender y hay que hacerles caso a los maestros. ¡Discutirles también si quieren, eh!”, introdujo la jefa de Estado. Y agregó: “Yo era muy discutidora y les voy a contar una anécdota.
“Yo recuerdo mucho a mi maestra de sexto grado, la señorita Miriam. Era entrerriana y urquicista (sic). Y yo ya en sexto grado era rosista, así que nos trenzábamos en unas peleas formidables”, revivió con nostalgia.
Más allá de las peleas con Miriam, Cristina Kirchner recordó a su docente como una maestra extraordinaria, pero rígida. “Muchas veces uno se queja de la rigidez, pero la autoridad –no el autoritarismo–, la autoridad también es un instrumento importante en toda la sociedad y en todo proceso. Y en el aprendizaje también”, completó.
No es la primera vez que la Presidente recuerda a sus docentes. Años atrás recibió en Casa Rosada a Martha Rabino, su maestra de catequesis. También le dedicó varios párrafos de su biografía en el libro escrito por Sandra Russo.