Mientras el Frente para la Victoria presenta proyectos para esmerilar al jefe de Gobierno porteño, el macrismo busca sumar aliados para incrementar la cantidad de legisladores en ambas cámaras. Apuntan a fortalecerse en las elecciones legislativas del año que viene

Desde el PRO saben que deben fortalecer su presencia en el Congreso para apuntalar el objetivo de Mauricio Macri de ser candidato a la Presidencia en 2015. Y en ese camino, la estrategia se basa en la construcción de alianzas y en las respuestas a los proyectos del kirchnerismo que apuntan a complicar la gestión de Macri en la Ciudad.
El traspaso de los subtes fue el primer “mensaje” que envió el oficialismo al PRO: el rechazo de Macri generó un proyecto enviado por el Ejecutivo al Congreso, que incluyó, sin previo aviso, la transferencia de 33 líneas de colectivos.
Y el martes pasado el oficialismo dio otro paso con un proyecto presentado por la diputada Diana Conti para que los depósitos judiciales dejen de efectuarse en el Banco Ciudad y pasen al Nación, incluido un fondo de unos 6.800 millones de pesos. También está en agenda una iniciativa para prohibir la descarga de la basura de la Capital en el Conurbano.
Por eso, en el macrismo entienden que es fundamental reforzar su presencia legislativa, y para eso hay dos caminos a seguir: negociar por alianzas con otras fuerzas y hacer una buena elección el año que viene.
Las cuentas son claras: de los 11 integrantes del bloque del PRO, ocho fueron electos en la Ciudad y tres en la provincia de Buenos Aires. A ellos se suman dos aliados mendocinos del Partido Demócrata; y también suele coincidir en posiciones y proyectos con Patricia Bullrich, el peronista disidente Eduardo Amadeo y el radical Oscar Aguad.
Del resto de los partidos opositores, la UCR tiene 38 bancas en Diputados (casi el doble que el FAP y el PJ díscolo, y más del triple que el PRO). Pero las divisiones internas y la falta de liderazgo le restan poder, y lo han llevado a un debate entre los que coquetean con Hermes Binner y los que prefieren justamente a Macri.
La apuesta macrista es sumar bancas en la provincia de Buenos Aires (con Gabriela Michetti), en Santa Fe (con Miguel del Sel), y en Córdoba, donde no se descarta una alianza con Aguad.
“Aspiramos a que se refleje la intención de voto de Macri en el Congreso: duplicar las bancas y a partir de ahí generar alianzas con el objetivo de Macri presidente”, afirmó Emilio Monzó, armador del PRO a nivel nacional.