Como todos los fines de semana y pese al incremento en los precios de los peajes, la autovía volvió a estar colapsada: se formaron varios kilómetros de cola que provocaron el enojo de las miles de personas que regresaban a la Ciudad
Los fines de semana con buen tiempo se caracterizan por la gran cantidad de gente que llena los parques y arma planes al aire libre, pero también por las imágenes de las autopistas desbordadas debido al intenso tráfico que se registra en el horario del retorno a casa.
Una de las muestras más contundente se dio como de costumbre en la Panamericana, donde los autos avanzaron a paso muy lento y por momentos quedaron literalmente detenidos.
Esta situación se repite a pesar del aumento de los precios de los peajes -en hora pico cuesta $10-, que no genera una disminución del caudal vehicular.
En el Acceso Norte, tanto el ramal Campana como el de Pilar, estuvieron colapsados; en Márquez y a la altura de 197, el tránsito fue muy intenso y en las estaciones de peaje hubo enormes aglomeraciones que provocaron demoras.