Varios funcionarios comenzaron a mostrar sus diferencias respecto del chavismo. Este año Venezuela elige presidente y gobernadores. El bolivariano continúa su lucha contra el cáncer en Cuba

El oficialismo venezolano comienza a mostrar sus fisuras mientras el caudillo caribeño se encuentra en Cuba tras una operación por un nuevo tumor canceroso.
Pese a los esfuerzos de Hugo Chávez por convertir al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en una fuerza política sin precedentes, las contradicciones y las pugnas por el liderazgo no tardaron en llegar ante la ausencia del mandatario venezolano, de acuerdo a lo publicado por el diario colombiano El Tiempo.
En al menos siete estados del país ya comenzaron los cruces. Es que la designación autoritaria de Chávez de ciertos gobernadores provocó malestar en zonas en las que se esperaba que fueran otros los líderes.
En el estado de Bolívar, exigieron nuevas elecciones debido a que el actual gobernador, ratificado por el bolivariano, es un "burgués que cuenta con una pequeña cúpula de apoyo".
Estas quejas encontraron eco en los estados de Sucre (Enrique Maestre), Anzoátegui (Tarek Saab), Marcos Díaz (Mérida) y Trujillo (Hugo Cabezas).
En Monagas, el gobernador José Gregorio Briceño, chavista de amplia trayectoria, se apartó de la versión oficial sobre una tragedia ecológica tras el derrame de más de 50.000 barriles de petróleo. Mientras que desde el partido oficial aseguran que la crisis por la falta de agua potable se resolvió en tiempo récord, Briceño afirma que la solución resulta muy lejana.
Estas regiones sufren choques que ponen en peligro la unidad "revolucionaria" a la que aspira el presidente de Venezuela. De hecho, un periodista aseguró que "el PSUV del alcalde, el PSUV oficial y el PSUV-Petróleos de Venezuela (PDVSA)".