La implementación de ese gravamen para los 27 países del bloque sería una "gran solución", consideró el comisario europeo del Mercado Interior, Michel Barnier

"El impuesto sería económicamente asumible, técnicamente fácil y políticamente justo", dijo Barnier en la capital belga, de acuerdo con un despacho de la agencia de noticias DPA.
Hasta ahora son nueve los países de la eurozona que aprueban este impuesto: Francia, Alemania, Austria, Bélgica, España, Finlandia, Grecia, Portugal e Italia.
"Nueve es mejor que dos o tres, pero todavía no son los 27", comentó Barnier.
Los debates en el consejo ministerial de la UE, donde están representados los países del bloque, reflejaron que varios países de la Unión, entre ellos Reino Unido y Suecia, rechazan esta tasa.
Las autoridades de la Unión Europea proponen gravar las transacciones financieras a partir de 2014, lo que anualmente reportaría 57.000 millones de euros. En particular, Francia quiere que el impuesto entre en vigencia en agosto próximo.