No hay rama industrial en la que no haya faltante de algún insumo o repuesto, o bien de capital, destacó Miguel Ponce, gerente Relaciones Institucionales de la Cámara de Importadores de la República Argentina. El sistema fluye, pero aún esperan los primeros 10 días para la autorización final

Si bien en la primera semana de vigencia de la nueva normativa que regula el sistema de importaciones, con la implementación de la "ventanilla única" y la exigencia de la Declaración Jurada Anticipada de Importación (DJAI), se han ido despejando las dudas de los operadores que trabaron las primeras presentaciones, persisten inquietudes que esperan ser superadas con brevedad.
En primer lugar, se observa que "la Secretaría de Comercio en principio no firmó el convevio, aunque se prevé que lo haga en estos días, y eso ayudará para que la mercadería pueda ser embarcada en origen, porque el espíritu de la norma es que no haya producto en tránsito antes de que la DJAI esté autorizada", dijo Carmen Carballeiro, despachante de Aduana, en un desayuno de trabajo en la Cámara de Comercio Sueco-Argentina, que preside Juan Prgich.
Destacó la experta que "actualmente la importación temporaria no está alcanzada por la DJAI y que la transformación en definitiva tampoco está alcanzada, como la mercadería que entra a zona francas nacionales, pero sí su salida”.
Complicaciones operativas
"Inquieta que las DJAI deben completarse con valores FOB, es decir, puesta a bordo del medio de transporte por aire o agua, u otro, cuando en gran parte se pactan en condiciones exw o fca".
No obstante, explicó la experta que las autoridades, en relación con la variación del valor FOB, van a aplicar "el criterio de razonabilidad".
También se está estudiando poder usar varias DJAI correspondientes a diferentes órdenes de compra de un mismo proveedor o diferentes en una misma destinación, dijo Carballeiro frente a una audiencia plena en el desayuno que convocó la Cámara de Comercio Sueco-Argentina.
En diálogo con Infobae.com, no fueron pocas las empresas importadoras de insumos para la producción o de partes para reparar máquinas que cuestan varios millones de dólares que manifestaron su preocupación por un régimen que no da certezas de agilidad y que, por tanto, conspira contra el ritmo fabril y la productividad de las plantas, pese a que generan divisas con exportaciones posteriores".