Mientras el presidente José "Pepe" Mujica ratificó su intención de mantener las negociaciones con su par Cristina Kirchner, el vicepresidente uruguayo, Danilo Astori, cuestionó las medidas y dijo que "se volvió a la década de 1950"

Durante un intenso debate producido ayer en plena reunión de Gabinete, Mujica analizó el impacto que las restricciones a las importaciones aplicadas por la Argentina tiene sobre las exportaciones uruguayas.
Si bien el mandatario ratificó su decisión de mantener las negociaciones para superar las asimetrías, tanto Astori como el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, plantearon duras críticas al mecanismo argentino.
Para Astori, las restricciones comerciales implementadas desde el 1 de febrero en la Argentina generan una vuelta a la década de 1950, cuando la hostilidad de intercambio era dura y aparecía lejos en el horizonte el pacto firmado en 1990.
Tanto para Mujica como para ministros cercanos a su línea, como el canciller Luis Almagro, el único camino sigue siendo la negociación. Según informa la prensa uruguaya, al Presidente le desvela mantener el flujo comercial, sobre todo en el rubro servicios, gracias al creciente turismo.
Considera importante también acudir a Brasil para que asuma su rol de liderazgo en el bloque comercial. "Hay que hablar con Brasil", aseguró Mujica ayer. Para el gobierno, Brasil "tiene que hacerse cargo" y "liderar" la región.
Mujica advirtió que "esperará" a ver cómo transcurren los días y cómo impactan las medidas argentinas sobre las exportaciones uruguayas para utilizar la carta de llamar o reunirse con Cristina Kirchner. Al mismo tiempo, avanzan las negociaciones para firmar un tratado de intercambio de información tributaria y una agenda bilateral caliente.