Con crecimientos trimestrales de hasta más del 100%, el departamento de software del continente aspira a conquistar una parte de las inversiones por 21 mil millones de dólares que la compañía tiene proyectadas para los próximos cinco años. "Tenemos una presión muy grande por resultados", reconocieron desde el área a Infobae.com

Cinco años atrás, IBM decidió reestructurar la compañía. Según relatan sus ejecutivos, la reforma tenía como objetivo no sólo dar una mayor prioridad a los países en vías de desarrollo, sino también virar hacia las áreas con mayor producción de valor.
Durante la serie de conferencias Lotusphere 2012, evento anual de la compañía que se realizó en Orlando para presentar sus novedades de software, Marcelo Spaziani, vicepresidente de software para Latinoamérica, y Sergio Loza, gerente del programa Lotus para la región, explicaron a Infobae.com la reforma de la empresa y sus planes para los próximos años.
"En 2007, antes de la primera crisis, IBM tomó la decisión de enfocarse en los mayores mercados y en los mercados de crecimiento", explicó Spaziani. Para ello, la compañía fue reestructurada de forma tal que, de los 170 países en los que tenemos sucursales, 140 quedaron al mando de la sucursal china. Desde allí, "como en un banco de inversiones, se decide dónde invertir de acuerdo con la oportunidad. Ahí América Latina junto con China e India generan una prioridad muy grande para la compañía", detalló.
En esa misma reforma, se decidió también "migrar el portafolio a áreas de valor y tener menos commodities". "Vendimos el área de PC, de notebooks y de impresoras. Creíamos que no tenían valor, que el cliente hacía la compra como si fuera un commodity. No teníamos diferenciación", detalló el vicepresidente.
Precisamente el área de software fue una de las más beneficiadas con el cambio. Si hace cinco años representaba el 6% del total de la facturación de la Deep Blue, en el tercer cuatrimestre del 2011 alcanzó el 23%, con la esperanza de crecer algún dígito más en el balance anual de la compañía, que está próximo a conocerse. Y las proyecciones son aún mayores: en los próximos 15 años estiman que el sector contribuirá en más del 50%, según un estudio interno de la compañía.
En ese contexto, tanto Spaziani como Loza coincidieron en señalar que "las empresas globales miran a nuestro mercado como una gran oportunidad". "Es un momento de aprovechar la situación para traer nuevas inversiones para la región", destacaron, quizá pensando en los 21 mil millones de dólares que la compañía anunció en 2011 que invertiría durante los próximos cinco años.
El departamento de software de Latinoamérica tiene con qué competir por la inversión. Durante el año pasado, tuvo el mejor desempeño a nivel mundial entre todas las unidades del área en la compañía. El crecimiento fue de dobles dígitos y hasta de más del 100% en el tercer cuatrimestre, según señaló Spaziani, quien por políticas de la empresa se negó a revelar las cifras exactas.
El crecimiento, sin embargo, no viene solo. "Recibimos la inversión, pero tenemos una presión muy grande por resultados, para que contribuyamos más para reducir el impacto de la crisis", reconoció el vicepresidente de software para la región.
Social Business, la nueva estrella
La vedette dentro de este apartado es el social business: la aplicación de las redes sociales al ámbito de los negocios. "Forrester Research dice que el área de Social Business va a crecer 61% anuales a nivel mundial hasta 2016 en hardware, software y servicios. Y nosotros no tenemos motivos para pensar que en Latinoamérica no va a ser así", destacó Loza.
En ese sentido, destacó: "Muchos de nuestros clientes de la región están afectados a los sectores que atienden a los mercados internos de los países. Economías que crecen basadas en el incremento en la economía interna. Eso genera un ambiente competitivo. Todas buscan mayor competitividad en el mercado".
"En 2012 salimos de una fase de experimentación y entramos en una fase donde las empresas van a mirar a su competencia. Si hay alguien que saca provecho de algo, los demás van a querer lo mismo. En los bancos está pasando y en la industria de seguros también", concluyó.