Los países del bloque regional resolvieron imponer un embargo gradual a sus importaciones de combustible, que representan el 20% de la producción iraní, así como también multar a su Banco Central. El objetivo de las medidas es frenar el financiamiento del controvertido programa nuclear de Ahmadinejad

La medida contra el crudo será "gradual". "Se llegó a un acuerdo de principio para imponer un embargo petrolero a Irán" en una reunión de embajadores de los países de la UE en Bruselas. El acuerdo será adoptado formalmente en una reunión de ministros de Relaciones Exteriores.
El texto del acuerdo prohíbe inmediatamente a los países europeos establecer con Irán nuevos contratos en el sector petrolero. El acuerdo prevé además una fase de transición para la anulación de los contratos existentes, que entrará en vigor el 1 de julio próximo, a pesar de la reticencia de Grecia, un país muy dependiente del petróleo iraní, que pedía que el plazo fuera de un año.
Se prevé que otros países productores del Golfo tomen el relevo de Irán en el abastecimiento de los países europeos. Irán vende alrededor de 20% de su petróleo a los países de la Unión Europea. Las exportaciones iraníes de crudo están orientadas sobre todo hacia Asia.
Estados Unidos y la UE están tratando de convencer a los países asiáticos, y en particular a India, de que reduzcan sus importaciones de petróleo iraní.
Las sanciones contra el Banco Central iraní apuntan a congelar sus haberes en Europa y a una prohibición parcial de las transacciones con ese instituto monetario, indicó la fuente.