
El joven de 13 años que en un principio apareció como "sobreviviente" en el cuádruple crimen de Las Heras y que luego se adjudicó el homicidio de su amigo de 10 años fue acusado hoy de todas las muertes producidas el 8 de diciembre en Mendoza.
Según fuentes tribunalicias, el acusado, que no puede ser imputado debido a su edad, fue citado al despacho del fiscal y allí éste le atribuyó los tres crímenes de los que sigue negando su autoría.
La novedad de la jornada fue la aparición en sede judicial del padre del menor, cuya tutoría recae en su abuela porque el padre se encontraba primero en Córdoba y luego en Chile, pero, al regresar, fue citado por la fiscalía. Ambos, padre e hijo, fueron acompañados por el abogado defensor y se negaron a prestar declaración.
La fiscalía ordenó, además, efectuarle nuevas extracciones de sangre para completar los análisis de ADN que le permitirán, a fin de mes, dictaminar en torno al caso que conmocionó al país.
Por el momento no se determinó el destino del acusado, pero, debido a su psicopatología, es alojado en un hospital neuropsiquiátrico que no está especializado en personas de esa edad.
Por ello, se aguarda que el Gobierno genere un ámbito adecuado desde los ministerios de Desarrollo Social y Salud para abocarse no sólo a este caso, sino también para curbrir una deuda del Estado con la salud mental infantil.
"La Justicia está impedida de decidir qué hacer con la vida del joven acusado", informó MDZ Radio según un diálogo con el camarista penal de menores Carlos Parma. Es el Poder Ejecutivo el que debe dar una respuesta: o continúa bajo la tutela judicial otorgada a su abuela o dispone un tratamiento especial.
Desde la Dirección de Niñez y Adolescencia, la Dinaf, Teresa Muñoz, su secretaria técnica, dice:"Están estudiando el caso. Sin embargo, desde diversos sectores sociales aspiran a que el drama se transforme en una bisagra y permita contar con un centro de tratamiento adecuado y acorde a las necesidades de Mendoza".