El ex presidente brasileño dejó el hospital Sirio-Libanés de San Pablo, donde comenzó la sesión de radioterapia para tratar el cáncer

Según el informe médico difundido, Lula Da Silva, quien no tuvo ningún tipo de contacto con la prensa, respondió bien al tratamiento, y además se realizó otra sesión de quimiopterapia por la tarde.
Las dos personalidades más reconocidas que se acercaron hasta el centro médico fueron el alcalde de Sao Paulo, Gilberto Kasaab, y el presidente del Instituto Lula, Paulo Okamotto.
Lula se trasladó directamente a su domicilio, en Sao Bernardo do Campo, en Sao Paulo, y se prevé que continúe un tratamiento ambulatorio durante seis o siete semanas, sin necesidad de que quede internado en el hospital, aunque debe asistir diariamente.
Mientras continúe la radiación, seguirá recibiendo quimioterapia, según confirmó el oncólogo Pablo Hoff, del Sirio-Libanés.
Además, el ex presidente tendrá el acompañamiento de un terapeuta del lenguaje y un nutricionista, para reducir al mínimo los efectos secundarios de la radiación. De acuerdo con Hoff, esta fase se iniciará a mediados de enero, y se considera muy importante porque la cura del cáncer necesita una radioterapia eficiente.