El prestigioso sitio Pitchfork seleccionó lo menos destacado en cuanto a diseño de los lanzamientos musicales de este año. El rockero Scott Weiland intentado lucir como Michael Bubblé y el sexagenario Steven Tyler haciendo un mal uso del Paint son algunos de los que aparecen

La reconocida publicación norteamericana Pitchfork, website que se dedica a analizar críticamente las novedades musicales de la escena anglo, anunció, como es habitual en su anuario, su resumen de las peores tapas de disco del 2011.
Esta lista de la deshonra, que se encarga de seleccionar lo menos exitoso en materia artística en cuanto a diseño e imagen, incluye a unas cuantas glorias del pasado, bandas de rap alternativas y hasta al inclasificable William Shatner por su incursión en un disco de covers de rock clásico de lírica espacial.
El genio beach boy Brian Wilson por la anaranjadísima tapa de su disco de canciones de Disney, el intento del rockero alternativo Scott Weiland (Stone Temple Pilots) en lucir como un crooner a lo Michael Bublé y Steven Tyler -de 63 años- con una estética technicolor a lo Katy Perry y un diseño realizado -posiblemente- también en Paint fueron seleccionados por Pitchfork.
Esta selección de lo mejor de lo peor tampoco dejó afuera a los otrora populares rockeros de Limp Bizkit, quien ilustraron su último disco con lo que parece ser la reproducción de una pintura en la que se ve a una cobra gigante a punto de devorar a tres strippers durante el siglo XV