Los argentinos compraron un 65 por ciento menos de medicamentos durante el primer semestre del año en farmacias, donde la caída en la venta de tranquilizantes, antidepresivos y pastillas para dormir apenas llega al 4 por ciento
Según los datos de la Cámara Argentina de Farmacias, el derrumbe en la comercialización de medicinas en relación con los primeros seis meses de 2001 es uno de los tantos impactos que causó la devaluación de la moneda argentina de enero último.
Sin embargo, el informe de la Cámara revela que, en el caso de ciertos productos, la población siguió consumiendo prácticamente la misma cantidad para mitigar las preocupaciones en medio de la grave crisis económica y social que atraviesa el país. Ese ha sido el caso de los tranquilizantes, antidepresivos e hipnóticos, cuyas ventas cayeron sólo entre 3 y 4 por ciento en el primer semestre del año.
"La causa de que la gente compre menos remedios es económica", dijo Marcelo Kassavchi, jefe de Relaciones Institucionales de la Cámara de Farmacias, que representa a los 12.600 comercios del sector que existen en Argentina.
A juicio del directivo, "en esto tuvo mucho que ver la caída en la atención del PAMI", el sistema de asistencia médica con que cuentan los cuatro millones de jubilados del país, "que por muchos meses no tuvieron cobertura".
Debido a que el componente importado que tiene el sector farmacéutico argentino alcanza el 15 por ciento, los precios también subieron al ritmo de la devaluación del peso, que ha perdido más de dos tercios de su valor frente al dólar estadounidense.
Kassavchi aseguró que los medicamentos recetados han sido reemplazados, en parte, por productos de libre prescripción, que también registraron una disminución en sus ventas de entre el 15 y el 16 por ciento. "Se ve que hay más terapia alternativa, como remedios de venta libre, hierbas y productos florales. Aquel que mantenía un botiquín usual dejó de tenerlo", añadió.