Las víctimas en su mayoría son extranjeros y jubilados. El año pasado fueron centenares las denuncias de este tipo y entre 2007 y 2010 creció 13 veces. Aeroparque y Ezeiza, los lugares más denunciados

El mecanismo de la estafa es sencillo: el taxista recibe el billete verdadero del turista y rápidamente, lo cambia por uno falso y le dice al turista que ese billete es falso. Se lo devuelve y toma otro verdadero y le entrega el vuelto.
La técnica está bien estudiada y los valores para comprar los billetes falsos están estandarizados. Por un billete de $100, se pagan $ 50; por uno de 50, 25; lo mismo pasa con los dólares y las monedas, según señaló Diego Benitez presidente de la Asociación Argentina de Derecho del Turismo.
En cuanto a los lugares donde se produce esa transacción, se supone que se realizan en determinadas estaciones de GNC donde siempre se reúnen muchos taxistas. También se habla de un puesto de panchos de San Telmo y de otro en la plaza San Martín según informa un matutino porteño.
Cabe recordar que el 8 de diciembre pasado fue desbaratada una banda integrada por cinco personas que falsificaban dinero y que luego utilizaban a taxistas para hacer circular el dinero.